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Sunday, December 6, 2009

Perú [41] :: La resaca del viaje ::



Qué jodidamente difícil es el regreso… desde que el poli de frontera me vio cara de imbécil o de narcotraficante [o simplemente que quería pillar los dólares que me pedía como gabela y que yo no le quise dar, porque se me puso en los cojones no dárselos, y soy un cabezón] hasta este hoy en el aún no duermo bien y sigo intentando procesar todo lo que me ha sucedido, mientras las cosas aquí van de mal en peor… los ‘gringos’ lo tenemos bastante difícil para movernos en esos pueblos en los que somos lo diferente [ahora me puedo imaginar perfectamente la sensación de Youssouph y Malick en su periplo por nuestra tierra]… eres el centro de atención, el objetivo claro a campo abierto… y uno no se siente nada bien en esas circunstancias… de ahí la resaca, pero no solo de ahí… mi mundo ahora ha movido sus parámetros y se muestra confuso, no sé cómo ubicarme, cómo estar, cómo definir mi minuto siguiente para ser fiel a mí mismo.
Todo lo que se me ha quedado metido en la cabeza se revuelve y me empuja en un no saber qué hacer ni cómo, en un enredo de sentimientos, en una necesidad de organizar mis ideas y buscarles las vueltas hasta volverlas a poner en el orden preciso… estoy hecho un lío que mezcla la rebeldía con la necesidad de cierta comodidad pasajera que me está demandando el cuerpo, que mezcla el ardor por hacer con la jodida incapacidad …
De momento solo puedo decir que la vida está siendo muy generosa conmigo, pues me da la oportunidad de ver y decidir, de procesar e intentar… eso es generosidad, pues es algo que le es negado a un altísimo porcentaje de personas y que yo puedo vivir cada día con intensidad y con sensaciones contradictorias [aunque estás sensaciones sean en su mayoría de fracaso]… he sentido el extrañamiento, la lejanía, el gozoso encuentro con un ‘otro’ distinto y distante al que es preciso conocer para ubicarse en el mundo como hombre… y mi fascinación viene fundamentalmente de mi mirada voluptuosa [y también fatalista, lo que la convierte en una bomba de relojería]… y luego está la ‘peripecia’, ese trámite del viaje en solitario que es pura aventura… y, después, el conocimiento, lo más duro de todo, el ver y definir, el enfocar con claridad todo el contraste y darte cuenta de que eres el ser más privilegiado de la Tierra, porque tienes todo eso de lo que los demás carecen… y luego la magia de ese cambio extraordinario de espacio y tiempo que se produce tan solo en trece horas de vuelo, pasar de una sociedad moderna a un tiempo que viviste cuando eras niño, recuperar aquella antigua forma de ser y venderse a los demás, conocer el mundo de quienes solo sobreviven desde la óptica del que ‘vive’, e intentar ponerse en su piel y en su esqueleto… y, quizás lo más importante, el aprender a relativizar justo cuando se pasa el ímpetu de lo mirado… esa sensación larga y hermosa de haberte quedado colgado de otra realidad y el trabajo para volver a situarte en tu mundo, pero con nuevos conceptos, con nuevas ideas y buscando nuevas formas de estar y ser… la resaca del viaje, la jodida y maravillosa resaca del viaje…





Saturday, December 5, 2009

Perú [40] :: Los viajes del viaje (VIII) ::



VIAJE A LA DEFINICIÓN DE LA POBREZA

Paseando por Chan-chan, y embebido de la hermosa cultura Chimú, escuché a un guía explicar a un grupo de niños que los chimúes eran una comunidad rica porque supieron dominar el agua de los ríos para obtener recursos de ese dominio… entonces me planteé de pronto que es imprescindible ‘definir’ un problema para poder atacarlo… paseando por lo que fueron pozos, salas de audiencias, depósitos, viviendas... empecé a darle vueltas a una definición de la pobreza que fuese capaz de focalizar una serie de aspectos sobre los que poder elaborar actuaciones reales… pensé entonces en que la pobreza podría definirse como una condición ‘superable’ del hombre en la que coexisten la ‘privación’ y una ‘ruptura con el ritmo de la sociedad en la que habita’, circunstancias que propician un ‘sufrimiento’ que debe resultar inaceptable para el colectivo.
A partir de este punto, mientras paseaba el lago de nenúfares y patos con verdadero asombro de mis ojos, entendí que lo primero que debemos hacer es buscar las raíces del problema, dónde, cuándo y por qué comienza un hombre a ser pobre… cuál es la etapa más vulnerable del hombre para entrar en el duro mundo de la pobreza… y enseguida determiné [salvando procesos más complicados y situaciones específicas] que la pobreza se patentiza y se adquiere fundamentalmente en la infancia, precisamente porque la infancia viene acompañada de ‘falta de autonomía’ debida al largo proceso de desarrollo de la especie humana… atacar este estadio vital resulta importantísimo, pues con ello resolveremos graves problemas de supervivencia [el niño es un individuo que apenas puede luchar por su supervivencia] que anudarán un crecimiento sano y un desarrollo armónico [circunstancias que ya predisponen por sí mismas a un futuro mejor en el que esos niños puedan desarrollar con facilidad sus potenciales]… pensándolos en clave de futuro [a los niños], podremos ver con claridad que si actuamos sobre una generación con alimentación, salud y formación en la que primen los valores sobre los absurdos contenidos, conseguiremos un impacto muy positivo que a medio plazo fortalecerá de forma impresionante a la comunidad y a todo su tejido social y económico, con lo que nuestra inversión en la infancia quizás sea la mejor forma de lograr un beneficio permanente que propicie un crecimiento social de forma geométrica, lo que aportará la tan deseada ‘sostenibilidad’.
Y aquí me detuve, pues pasó ante mis ojos, muy despacito, un ‘viringo’ [que es el perro peruano sin pelo]… y lo mismo fue un signo, un aviso para que me detuviese en ese justo momento de mi pensamiento, como si ese perro me estuviese diciendo que ya había llegado al final, que no debía seguir, que me quedase en esa verdad y la llevase a términos efectivos desde mis posibilidades… así que el resto del día me dejé llevar tan solo por la mirada en aquel inmenso ejemplo de vida destruida y recuperada solo como Arte e Historia nebulosa y sesgada.
Hasta que llegó la noche no volví a pensar en el hecho de la pobreza y en cómo tramitar su erradicación… entonces, con la noche encima, tomé mi portátil y me puse a picar en mi diario informático todo lo pensado para no olvidarlo… de él dejo estos puntos rápidos de acción sobre la pobreza [entiendo que hay que desarrollarlos, pero en principio me sirve el dejarlos apuntados aquí:
• Resulta imposible obtener las necesidades básicas [hay que trabajar en enseñarles cómo obtener recursos alimentarios y cómo tramitar los asuntos del acceso al agua clorada].
• Pérdida absoluta de identidad [trabajar con la infancia en asentar su identidad].
• No gozan de los Derechos Humanos [trabajar por el desarrollo integral de los niños].
• Incapacidad para acceder al empleo o a los medios de producción por cuenta propia [enseñar técnicas de autoempleo y capacidades para llevarlo a cabo].

No dormí bien esa noche.

•••

Os dejo invitación para asistir a las fabulosas historias que organiza mi amiga Nati de la Puerta en su editorial "AFORTIORI":


Friday, December 4, 2009

Perú [39] :: Los viajes del viaje (VII) ::





EL VIAJE IDEOLÓGICO [paseando por las calles de Trujillo]

Esa necesaria preocupación por la suerte que corran los demás, sobre todo si esos ‘demás’ están en malas condiciones de vida, es lo que venimos llamando ‘solidaridad’… lo malo es que el concepto “solidaridad” tiende a mezclarse con otros muy distintos, como “filantropía”, “caridad”, “altruismo”… y en esa confusión se diluye lo vacío de una moralina absurda que nos hace pensar en que debemos dar lo que nos sobra, socorrer a quien lo necesita delante de nuestros ojos o ajenos a ellos… es decir, calculamos el valor solidario por lo que nos autosuponga más ‘humanos’ individualmente y no por lo que nos podría suponer seres políticos con una verdadera voluntad social… tendemos a llamarnos ‘solidarios’ cuando damos limosna, cuando apadrinamos a un crío del Nepal, cuando nos lavamos la conciencia con dos kilos de arroz para cualquier campaña navideña o comprando un bolígrafo mediático para que cuatro artistas de relumbrón se vayan a África a llevarle un juguete a un necesitado niño de color [negro, claro]… pero jamás arrimamos el término “solidaridad” al hecho político necesario que sea y se haga en base a razones de verdadera justicia social… así, la solidaridad debe ser siempre una acción colectiva que empuje a los bienes públicos a ser parte fundamental del bienestar de todos [y no solo de una parte].
Para ser verdaderamente solidarios es imprescindible tomar un compromiso individual con la comunidad para lograr que cualquier bien común no excluya a nadie, buscando las situaciones de mayor necesidad y a los grupos más vulnerables y actuando en clave de justicia social [se entiende perfectamente que quien es solidario no puede esperar obtener nada a cambio de su acción… ni siquiera una parcela en el Cielo, con vistas, cuando sus huesos tomen tierra…].
La solidaridad debe demandar con energía el universalizar los derechos democráticos mediante el compromiso de los individuos en la promoción y extensión de los bienes públicos, obligando a los estados a ser los responsables de llevar a cabo políticas fundamentadas en los valores de “libertad e igualdad” como principios irrenunciables de justicia, creando oportunidades y recursos que capaciten a ‘todos’ los individuos para gozar efectivamente de los derechos que les corresponden.
En este punto debo detenerme para incluir un concepto que siempre debe ir unido a la idea de solidaridad, “la conciencia colectiva”, que parece la única forma capaz de mantener una regulación social y moral de los estados para que mantengan esa necesaria tensión de la lucha solidaria mediante una ética que debe enraizar en cada individuo [también deben hacerse los estados responsables directos de inculcar esa ética, por educación, a los individuos]… así, la conciencia colectiva será capaz de llevarnos a tener sentimientos comunes que nos lleven a unirnos en el trabajo de la justicia social, haciéndonos seres individualmente libres y socialmente solidarios.
Desde este punto de vista, una sociedad de individuos libres socialmente solidarios propiciaría el mejor funcionamiento de la vida en común en base a ciertas normas que nos lleven a la equidad.
Para conseguir esta difícil meta de una ‘sociedad solidaria’ se precisa de la “identificación mutua” [que no es otra cosa que compartir valores y cultivar el sentido de ‘pertenencia a algo común’ que nos eleva … y a eso se llega desde una educación bien trabada, que no es el caso actual, ni en nuestro país, ni en los demás países del primer mundo]. Sin esa identificación mutua no llegaremos a parte alguna.
Una vez obtenida esa voluntad común hacia la igualdad, e incluso mientras se logra, es imprescindible que las sociedades impongan ciertas pautas morales que lleven a compromisos políticos, ordenamientos jurídicos y obligaciones institucionales que nos conformen en términos de responsabilidad con el bienestar común y completo, propiciando ‘asimetrías’ [me encanta esta palabra cuando hablo de solidaridad] que nos lleven a igualarnos en raseros de justicia.
Para ser solidario, lo primero que debemos hacer es reconocernos, imaginarnos en la situación del otro y tomar conciencia de que somos iguales y de que las circunstancias ponen diferencias entre nosotros hasta el punto de excluir a muchos hombres de los mínimos vitales que son necesarios para vivir con dignidad, conformando la masa ‘vulnerable’ sobre la que debemos actuar con decencia y no permanecer impasibles ante la ‘invisibilidad’ que le procuran los mass media bajo los intereses espurios de los grandes mercaderes.
Debemos involucrarnos de forma incondicional en empresas solidarias que tengan valor por sí mismas, sin medir los costes ni los beneficios, sin detenernos en sus efectos o en sus resultados, simplemente involucrarnos y salir adelante… debemos empeñarnos en participar en la actividad pública para modificar sus costumbres y sus usos, pues es una de las más importantes labores de solidaridad [la responsabilización política del individuo es fundamental para conseguir los fines solidarios], y no conformarnos con el mero asentimiento… y luchar por la creación de modelos sociales solventes que sean capaces de armar un nuevo ciclo político en el que los patrones de justicia, igualdad y libertad se asienten como patrones fundamentales y efectivos… y para todos.







Wednesday, December 2, 2009

Perú [38] :: De aquí y de allí o ya no se puede ser honorable ::





Y luego esas posturas salvapatrias que lo llevan todo al absurdo terreno del honor… ¿pero qué es el honor… para qué sirve.. en qué parámetros uno es honorable o deja de serlo… qué tiene que ver el honor con llevar armas bajo las banderas?... Perú está plagado de cuerpos policiales diversos y bien armados y de unidades del ejército dispersas por todas las esquinas de sus ciudades… y todos van como amparados por ese baño de honor absurdo que les lleva a elevar la cabeza mientras dicen que todo lo hacen por su patria [cuando la verdad es que lo hacen en su mayoría porque apenas hay otras opciones de tener un pequeño sueldo mensual para sobrevivir].
El honor debiera ser, por definición, una cualidad moral que obliga al hombre a cumplir consigo mismo y con los demás desde unos parámetros de vida positivos, y ha de servir siempre para que el hombre se sienta digno y busque la dignidad del otro. El honor, a su vez, debiera llevar siempre como consecuencia un comportamiento honesto y una constante disposición hacia el otro como forma de estar y de ser… y la persona honorable no debe esperar nada más que saber de sí que cumple escrupulosamente con su planteamiento positivo de vida, un planteamiento en el que debe abundar el desinterés, la honestidad y la solidaridad dentro de una formada definición de justicia… y el honor nunca debe ser relativo ni circunstancial, no puede existir en lo inmediato, sino que solo lo es en lo permanente y por justo compromiso… ¿quién puede ser hoy honorable como se mueve el mundo?...
Y después esa realidad diaria que se resume perfectamente en el síndrome del baño público, ese lugar en el que todos depositan su mierda de forma absolutamente democrática… ese lugar del que uno sale aliviado por unas horas [así funciona la moral del hombre del siglo XXI]… y ambas metáforas las he podido ver preclaras y nítidas en Perú.
Y para terminar, la buitrera del Estado, esa Hacienda Pública que no perdona ni comprende, que no entra en los verdaderos problemas particulares y destruye sin más los tejidos productivos con sus multas y sus embargos… recibo noticias negras que me afectan duramente porque debo el IVA de facturas de clientes que no me pagan… facturas que emití como marca la ley y que no puedo cobrar porque quien me las debe no tiene para pagarme… facturas que engrosan mi lista de ingresos a pesar de que no los ha habido y que me anotan como deudor al Estado… y yo me explico y me entienden, pero no hacen absolutamente nada para darle forma de solución a mi problema, solo me acosan con multas del 20% y con cartas de embargo de deuda a mis mejores clientes, con lo que me destruyen, destruyen mi imagen y, además, me impiden acceder al dinero que me deben personas y empresas que sí me pagan, lo que me lleva a no poder pagar los sueldos de mis empleados ni sus cuotas a la Seguridad Social… ¿así se arregla la puñetera economía de este país de mierda?, ¿así se ayuda al empresario que pelea por mantener puestos de trabajo?... que se queden con todo y se lo metan por donde amargan los pepinos… yo soy capaz de sacar adelante mi empresa si no me ahogan… y también de pagarles si me dan aire… pero así no vamos más que a la ruina, a la justa y miserable ruina… y todo después de una sacrificio personal de años, después de no cobrar un sueldo durante meses para soportar la crisis, después de poner todos mis bienes en este proyecto hermoso que da de comer a varias familias… así que se me están quitando las ganas de ser y hasta las de estar.




Tuesday, December 1, 2009

Perú [37] :: La enfermedad primermundista o mirando al mar de Lima ::


Si hay algo sorprendente e irritante de esta enfermedad en la que vivimos como primermundistas, es el relajamiento general ante la vida en su definición más cierta, esta laxitud moral ante la desgracia ajena [traída fundamentalmente por la artificialidad de lo virtual] y el jodido cóctel que nos mete en vena la fugacidad de todo lo que sucede [es quizás lo que más nos insensibiliza ante los asuntos verdaderamente terribles e importantes que acaecen a la par que pasamos]… las experiencias ya no son reales, solo son imaginadas y, por tanto, el daño, el dolor, también pertenecen al terreno nebuloso de la imaginación. Cada día converso con personas que tienen problemas reales [en mi sociedad en crisis son fundamentalmente problemas económicos], pero que simplemente los dejan pasar levantando sus hombros en un “ya se resolverán solos”… a eso es a lo que nos han acostumbrado las pérfidas políticas liberales y los planes urdidos sibilinamente por los dueños del capital… han conseguido una masa social de la desgana y el consentimiento, “cachocarnes con ojos” que apenas son capaces de sentir un temblor… hoy, por ejemplo, me comentaba un amigo de bajo tono que un conocido de ambos anda tramitando una enfermedad cabrona, y sonreía a comentármelo, mientras valoraba que el tipo había sabido sacarle el jugo a la vida [que en el lenguaje de lo que viene siendo norma social no significa otra cosa que ha bebido y fumado hasta hartarse, que ha salido de noche y se ha gastado en juergas todo el dinero que le ha dado la gana, que ha rifado partidas de póker y julepe, que ha tenido a multitud de mujeres en sus brazos –pagando y sin pagar–… en definitiva, que solo se ha preocupado por sí mismo]… y el amigo que me lo comenta le da ya por descartado sin sentir un poquito de pena o de conmiseración, sin plantearse visitarlo o interesarse por él [“ni por asomo, chico, que ya lo disfruté cuando andaba bueno y cachondote, y me apetece recordarle así”]… en este presupuesto de vida no existes si tienes una tara o dejas de seguir el ritmo de los otros, se te borra sin más…
Y así no vamos nada bien… nada bien… y lo peor es que no se alumbra solución cercana a esta gleba de tarados que tiran sus días en consumir en el exceso total sin pensar en que tal actitud viene de graves injusticias y lleva a injusticias mayores.
Recuerdo que cuando paseaba de noche por una zona exclusiva de Lima, me detuve unos minutos a mirar el paisaje de una enorme playa que se extendía abajo… la noche solo me dejaba presentir el mar rodeado por las luces de la ciudad… no se veía la infinita masa de agua del Pacífico y me pareció que la realidad era el paseo de luces terminado en una cruz gigantesca e iluminada al fondo… enseguida me di cuenta de que es así como el hombre occidental ve el mundo… vemos solo las pequeñas luces que deslumbran y no somos capaces de imaginar el océano al lado, ese océano que las hace absolutamente insignificantes ante su magnífica capacidad de vida y muerte, ante su espacio absolutamente ocupado por la tragedia y el gozo, por la diversidad de vida y la destrucción… y si hubiera amanecido en aquel instante, nos pasaría lo mismo, quedaríamos deslumbrados por la mancha visible de la superficie del agua hasta el horizonte y por los cuatro barquitos parados… no seríamos capaces de dejarnos anonadar por la sugerencia de lo que pueda contener ese vaso magnífico que separa continentes, no sabríamos ir más allá de la simple postal que nos proporciona placer visual… y entonces consentimos en que el mar está allí justo para nuestros ojos, justo para nuestro deleite de bobos diletantes… ¿por qué no nos han enseñado a mirar y a penetrar en lo mirado con actitud crítica?, ¿por qué nadie siente el ardor de darle la vuelta al mundo del hombre y enseñarle de verdad a ser hombre justo desde que ve la luz?... a mí me duele cada día más esta situación, y reniego del hombre y de su mundo, me siento sucio de compartirlo, de verme obligado a compartir mi vida con gente que no sabe mirar más que en primer plano [un primer plano egoísta y egotista]… pero no sé qué hacer, no sé cómo buscar el giro preciso y tomar algún camino que sea más correcto… y al final de cada día, roto, me hundo y caigo en los brazos de esa forma de ver el mundo que tanto me irrita, me dejo acoger por el calor de mi cama, por mis muebles, por mis posesiones, me engolfo en el televisor de la sala y sonrío como un tonto de baba con la mente vacía, y se me olvida preguntarme qué es lo que he hecho yo durante mi vigilia para arreglar las cosas, y formo parte de toda esta mierda mientras cierro los ojos como un cobarde más, pero peor, porque yo ya lo he racionalizado todo mil veces y no respondo con energía y decisión a mis planteamientos y a mis convicciones.
Sí, pienso demasiadas veces en una revolución, en la necesidad de propiciar un cambio neto y absoluto… pero solo lo pienso mientras me dejo llevar por mi calefacción y mis calcetines gruesos, por mis gafas de marca y mis zapatos carísimos, por el café de las tres, por la chocolatina de las cinco, por la música bajita antes de dormir, por el tabaco rubio… y me avergüenzo… pero sigo sin hacer nada.

Perú [36] :: Taulichusco ::


Impresiona en Perú el valor que el peruano le da a lo étnico, cómo defiende su cultura y cómo se siente orgulloso de sus ancestros [no hay mayor enfado que el que se produce después de pronunciar la palabra “indio”, término que los españoles llevamos siempre como marbete venido de nuestra educación… más de una vez, cuando he pronunciado la palabra “indita” refiriéndome a alguna mujer que vendía en la calle y estaba ataviada con ropas que entran en esa definición que nosotros tenemos del “indio”, me han llamado la atención con el gesto serio para decirme que son “caseras” o “caseritas”… también he podido notar el resquemor del peruano contra todo lo español, un resquemor que lo paga fundamentalmente la imagen de Pizarro [en Lima se ha trasladado una enorme estatua ecuestre del extremeño de una plaza importante a estar oculta entre árboles en un parquecito aledaño al río] y, cómo no, el turista hispano que va con la predisposición de gozar de un país maravilloso y lo hace con esa superioridad absurda de los primermundistas [también es cierto que desde ciertas actitudes se lo tienen ganado]. Preguntando, me han explicado que en las escuelas se cuenta la historia del Perú como una triste y dolorosa usurpación del pueblo español a toda la magnífica cultura de un pueblo evolucionado que tenía vocación de futuro por su cuenta [también hay gente que habla de España como de “la madre patria”, pero lo hacen con cierto resquemor].
De la conquista, aún quedan restos tangibles en los apellidos, que a veces parecen hasta cómicos mezclados con los nombres compuestos y con los diminutivos, en la arquitectura, en los rostros [hay multitud de rostros que perfectamente podrían ser españoles], en las pasiones literarias y, sobre todo, en el culto religioso.
Uno de los personajes casi ocultos, pero importantísimos en la historia del Perú, es don Gonzalo Taulichusco, hijo del último curaca de la Lima prehispánica [existen 15 documentos que datan de los años 1552 y 1562, que son de trascendente valor histórico, que nos revelan aspectos desconocidos sobre la vida y la existencia de don Gonzalo Taulichusco].
El Valle del Rímac, el río que atraviesa la ciudad de Lima, tuvo como último curaca a Taulichusco, quién pronunció en su idioma originario estas palabras: "No vamos a desaparecer" cuando sus vecinos y los hombres blancos que llegaban le ofrecieron comprar el Valle del Rímac.
Taulichusco, el último Cacique de Lima, fue consciente de los riesgos que corría su población con su negativa de vender las tierras del valle, sabía que los españoles llegaban a quitarles todo, que su objetivo era apropiarse de sus mujeres, de sus tierras, de sus animales, de sus alimentos, de sus ríos y de todo lo que les fuera posible. Entonces ideó un plan para proteger a su pueblo y, así, no estar expuestos al yugo de los españoles.
Varios señoríos vecinos habían huido frente a la amenaza que llegaba y Taulichusco se quedó prácticamente solo.
Después se desarrollaron hechos sangrientos que fueron inevitables en la lucha por la defensa de sus territorios, como el cruel asesinato de Taulichusco.
La herencia que dejó Taulichusco a todos los peruanos queda en las palabras de su arenga: "NO NOS VAN A DESAPARECER". La voz de Taulichusco sigue viva y encarnada en las poblaciones indígenas que hoy han formado los distritos urbanos de Lima y que aportan con sus costumbres y hermosas culturas a la enorme ciudad de Lima. Estas poblaciones indígenas andinas y amazónicas se resisten de forma numantina a todo tipo de yugos y prebendas, y defienden su tierra, sus ríos, sus animales, sus costumbres y están decididos a no desaparecer, tal como dijo con absoluta lucidez Taulichusco.
El homenaje al curaca lo ha hecho el pueblo de Lima con una enorme roca de diorita en la zona noble de la Lima metropolitana… yo estuve allí conociendo la historia de Taulichusco de la mano de Sonia Luz, que además me hizo una foto junto a ese monumento tan querido por los limeños, un símbolo de sus orígenes y de su lucha.

Saturday, November 28, 2009

Perú [35] :: Los viajes del viaje (VI) ::




EL VIAJE ALUCINADO

El “Bar Lagunilla Che” en el centro del desierto de Paracas, el “Edificio Jusán” en una de las cuadras de Trujillo, el crucifijo inexpresable con una gaviota constante en su cimera, tres taxistas empujando sus taxis hasta el próximo dispensador de fuel [siempre van justos], la vendedora de cáscaras de naranja y toronja hechas hilitos, los numerosos y distintos cuerpos de policía ocupándolo todo, los cacheos en las agencias “Soyuz” y “Línea” [para hacer un viaje de autobús por el interior del país tienes que dar tu documentación completa, poner tu huella dactilar junto a tu firma, pasar un arco de metales y pasar un rígido control de equipaje], las librerías que te ofertan libros nuevos, libros viejos y copias de ambos a menos de la mitad de su precio; los niños en la calle vendiendo cualquier cosa, los limpiabotas sumisos, las vendedoras de carretera ofreciendo mil productos que llevan no se sabe dónde, el continuo latir del sismo [“no importa, no pasa nada, solo se asustan los extranjeros”], los carteles con textos de difícil interpretación [“no fumar a cincuenta metros”… “solo cobramos con sensillo”], las continuas pintadas políticas de carretera y los cerros de casas pobres con la bandera peruana en su cima, la ropa barata y extraordinariamente sexy [la joven mujer peruana busca curvas, escotes, nalgas marcadas… como contrapunto al machismo finisecular de los varones… y yo no lo entiendo… se quejan amargamente del machismo peruano y se visten y se pintan para provocar], el silencio sepulcral si nombras a la bestia [MRTA y Sendero Luminoso], la magia y la pasión por el cebiche y el pisco sawer, la pasión por los maniquíes [en una tiendita de cinco metros cuadrados puedes encontrar hasta veinte maniquíes], las mujeres percha [con todo su material de venta colgado de su cuerpo para saltarse la ley que permite a la policía requisar el material puesto sobre la calle a la venta], la exposición de armas en la cintura de los policías [cada uno lleva un arma distinta y grandota, muy visible y con cananas llenas de balas de lo más curioso], los mototaxis como auténticas obras de arte gracias a su trabajada decoración exterior, la discoteca “Dancin Moche Club”, los escribanos de esquina para rellenar papeles oficiales a máquina y a cambio de unos soles [dicen que saben más de leyes que los abogados], las farmacias en las que te pasan consulta, te diagnostican y te venden las pastillitas una a una [se llaman boticas, como antiguamente sucedía en España], la mezcla alucinante de estilos arquitectónicos [toda la historia de la arquitectura noble europea está representada en Perú… toda entera, eh], las promociones de viviendas más cómicas que he visto en mi vida [un muro con un cartel gigante en el que reza “Comunidad de Propietarios Parque de Viviendas Salaverry 2002”… y tras un muro de adobe hay mil casitas de adobe y caña que están a punto de derrumbarse en su miseria], las vírgenes tremendas con pelo natural ante las que todo el que pasa se hace cruces, el baile de la marinera [lo más plástico y lúbrico que he visto en el Perú… es una delicia], los perros "chimu" peruanos sin pelo [solo tienen un mechón de pelo en la cabeza… y el resto está pelado y gris oscuro y su peculiaridad es que su temperatura corporal es de tres grados más que la de los humanos, por lo que se le atribuyen efectos curativos… es patrimonio nacional del Perú], la hermosísima cerámica moche y mochica, el extenso vocabulario autóctono que es mezcla del español, el inglés y el quechua; los horarios lectivos de las escuelas [dos turnos para acoger a más niños, uno de tarde y otro de mañana, ambos en jornada continua], las huelgas constantes por todo y con razón, la limpieza impoluta de las calles [es alucinante], la Inca Kola con sabor a chicle Bazooka de fresa, las mujeres amamantando a sus críos en las aceras, los desfiles continuos por las plazas y la afición por la uniformidad en todo, la carne expuesta en colgadores de calle en las puertas de las carnicerías [media vaca colgada a tu paso por la acera], cientos de colegios privados y universidades privadas que emiten títulos sin valor, el Rotary Club a la entrada de cada pueblito [los comentarios de la gente no son nada buenos hacia ese grupo extraño… dicen de ellos cosas terribles], la “Choricería El Gitanito”, la escuela de primaria “Mentes Brillantes”… y el océano de locutorios y ciber’s… todo el mundo se contacta en Perú por teléfono móvil… todos.


Perro Chimu. El que veis lo fotografié en el sitio de Chan-chan.

Los maniquíes atoran las pequeñas tiendecitas de calle... parece que cuantos más maniquíes se tengan, más se vende.

El locutorio es una presencia constante en todas las calles de las ciudades de Perú.






La carne se expone en los exteriores de las carnicerías.


Kiko, de "El chavo del ocho" en su gira mundial de despedida pasa por Trujillo.

El negocio de los colegios privados se ve florecer por todo Perú. Dicen los lugareños que sus títulos no valen nada.



JUSAN en Trujillo... me hizo mucha gracia.
Ejemplo de la variedad de estilos arquitectónicos... es una ebriedad mirar los edificios.





Las constantes pintadas de carretera son un relato político y social del Perú.



"Las brujas" junto al buen amigo Lucho... son encantadoras... siento que no tuve mi mejor día y les pido disculpas por no atenderlas como se merecían... andaba agotado y tenía cierto mal rollito.

La discoteca de Moche... un divertido contraste en el desierto.





Restaurante Lagunilla en el desierto de Paracas. Todo un hallazgo sin agua corriente, pero con televisión.

Taxista en el desierto de Paracas.

La cruz alucinante de la gaviota.

grieta enorme producida por el terremoto de 2006.





Las vendedoras de carretera... son una institución.

Una de las innumerables y "modernas" comunidades de viviendas del Perú.








Policía por todos lados.

En estos baños del desierto de Paracas costaba un sol orinar.