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Wednesday, May 25, 2011

OTRO MAYO ES POSIBLE. Conferencia sobre la interculturalidad del día 21 de mayo.

La conferencia la impartimos en el Casino Obrero de Béjar. En la foto estoy con Yuraima (Venezuela) y Youssouph (Senegal)


Tuesday, July 27, 2010

¡¡¡Juanito y yo somos abuelos!!!


Es la hostia... mi Youssouph y su Sandra nos han dado esta tarde el regalo más hermoso que pueden ofrecernos... una niña preciosa y sana de 2,96 kilos que nos hace abuelos putativos a Juanito y mí... y eso nos llena de felicidad.

¡Soy abuelooooooo!

Es la hostia.


Tuesday, October 20, 2009

Otra vez como la tullidita...


Otra vez el renglón seguido de los riñones, la manta eléctrica jugando a ser compañera de sofá y de cama, el descojonarme de risa por los artilugios que tengo que inventarme para levantarme de cualquier sitio, la mano marcando siempre el dolor [como sujetándolo], la quejita en la boca [me encanta], los gayumbos subidos hasta la marca de las orejas… otra vez limitado porque el viernes me quedé congeladito en Salamanca, porque el sábado me descargué con Felipe todo el material que Marqués de Valero le entregó a SBQ [que era mucho y pesado, así como 16 cajas grandonas llenas de libros], porque el domingo trasegué a medio gas con Manolo Casadiego, Youssouph y Adrián algunos asuntos mercadilleros, porque el lunes me descargué por la mañana todos los restos del mercata solidario [con el agravante de que mi padre se ha ido de vacaciones y se ha llevado la llave de la puerta a pie de calle de mi local, con lo que me ha tocado bajar y subir tres tramos de escalera para las cargas y las descargas]… y hoy he tirado todo el día con la primera camada de calendarios 2010, un trabajo que me exige posturas constantes e inadecuadas para mi estatura.
Así que otra vez como la tullidita, con el mal del orfebre, en ángulo constante y, como digo, descojonadito de la risa… porque a mí este dolor de en medio me da la risa, una risa floja de cojo de atar.
Y que Malick –el hijo recuperado– me ha traído una mazorca de maíz desde Gambia con un rematito de cuentas de colores en el tronquete junto a la noticia de que empieza trabajar de nuevo en Aldeanueva del Camino, y que You parece que mañana también es posible que sea contratado para un nuevo curro, y que Guille me ha traído de Toledo un flamante mechero “Dora” de gasolina con una foto enorme de la ciudad alcázara, y que Felipe hoy ha estudiado un poquito [cosa de festejar], y que llueve a mares, como hacía meses, que se nos cae el cielo encima cada veinte minutos… y que eso me gusta mucho, coño.

Monday, October 19, 2009

Llegó Malick.


Estoy realmente feliz esta mañana, pues a primera hora llegó Malick, después de su viaje a Gambia, y me dio todas las explicaciones que yo necesitaba, ya que me había quedado muy intranquilo con su marcha y con su forma de proceder entonces… así que nos dimos un abrazo fuerte y nos prometimos un “a seguir” que me llena de satisfacción. Tomando un cafetillo me explicó de forma somera su viaje, que había sido feliz estando después de tantos años junto a su familia y que había tomado las medidas oportunas para poner en marcha la construcción de la escuelita de Wuli Baro Kunda, abriendo una cuenta en un banco local y dejando las órdenes oportunas para comenzar con la construcción.
Así que estoy estupendamente esta mañana, aunque me siento realmente agotado después del día de ayer, que fue intenso y largo… y en un ratito llegará mi Guille de su periplo toledano… y ya entraré en euforia junto a mi chico.
En fin… un buen día, ¿no?

Sunday, August 16, 2009

Alea jacta est...


Bueno, que ya pasé por esa extraña experiencia de casar a un hijo y, a qué no decirlo… el asunto de las formas no me gusta nada… es más, lo odio y lo detesto. Meterse en una boda tradicional [al uso ‘comercial’ de la ciudad de Béjar] es una movida que le quita toda la magia a lo que debiera ser un asunto íntimo familiar del que gozar todos de forma tranquila… toda la parafernalia de trajes nuevos para un día, regalos obligados para dar y recibir, comidas pantagruélicas en las que sobra más de la mitad de lo servido [con el hambre que hay en el mundo], beber hasta desaparecer y hacer el ridículo hasta el éxtasis… y luego andar vivo para recoger los sobres con dinero que te dan los asistentes y mantener la cabeza fría para contarlo todo y ponerle cara a las entregas… una mierda pinchá en un palo de la que se llevan lo magrito el restaurante y otros tres o cuatro negocietes de engañabobos. No me gusta nada y, sinceramente, no la disfruté como me hubiera gustado hacerlo, ya que me ubicaron en la mesa de presidencia, apartado de todos mis amigos, medio solo en aquel mar de gente… en fin, que esto es solo una crítica al sistema absurdo y no a todos los amigos que nos acompañaron con verdaderas ganas de estar a nuestro lado.
Dejo aquí algunas frases apuntadas en mi libro de notas.

• Palabras de Arfa, un amigo senegalés de You que lleva más de 20 años en España, durante la boda: “quiero darte las gracias en nombre de la comunidad de senegaleses porque, en todos los años que llevo en España asistiendo a actos parecidos a este, es la primera vez que nos hemos sentido absolutamente integrados”.
• Las lágrimas de Colí son el mejor regalo que nadie me ha ofrecido nunca.
• Los negros sin estudios abrazan mucho mejor.
• Formarse estropea el trámite de los sentimientos y los hace algo más falsos.
• Sentir que te quieren es suficiente… a qué más.
• Qué jodidamente bien bailan los negros… me muero de envidia.
• La solidaridad debe apartar a la caridad de su entorno.
• Dios siempre es un mal consejero… y no existe.
• Aparentar es una mierda que viene del empeño por diferenciarse.
• ‘Comptabilité mariage’… la primera traba oficial al amor.
• Prefiero que me quieran a que me deban…
• Lo que se hace por compromiso nunca es de verdad.
• La ebriedad hace que aparezca el hombre real debajo del hombre falso… y normalmente no hay nada ahí debajo.
• La amistad es mucho mejor que el amor… ya estoy seguro.
• Me encanta emocionar… hoy lo conseguí durante un instante.
• Demasiadas mujeres se muestran y se ofrecen… y conste que no es un comentario machista… se muestran y se ofrecen.
• La gente que conozco no se desinhibe bien.
• Amar consiste en no cansar a quien amas… ni agotarlo.
• Tendemos a ser crueles con quienes están trabajando mientras nos divertimos.
• Hoy me han abrazado de verdad muchas veces… aún lo estoy procesando.
• Youssouph me ha enseñado a ser mejor persona y yo aún no le he dado nada a cambio.
• Quiero volver a África ya.
• Pate Kante: un puente entre dos mundos… a medio hacer.
• Las mujeres buscan siempre dificultad… todo es mucho más sencillo.
• Me encantaría saber bailar y olvidarme del mundo.
• Todo es extremadamente falso… pero parece que es necesario que sea así para que el mundo siga.
• La peor ayuda es la que espera respuesta y devolución.
• La naturaleza del hombre no contempla en sus normas biológicas la fidelidad.
• Tengo amigos grandes y eso me hace sentirme muy orgulloso.
• A veces se espera de mí mucho más de lo que yo quiero que se espere de mí… y eso me hace daño.
• Me dejó muy triste no estar con Juanito… aún estoy triste por ello.
• Morir es algo que debiera celebrarse por todo lo alto.
• Si bailas bien… ya no necesitas follar.
• La debilidad siempre comienza por la mirada.
• La humildad es la peor pérdida del hombre que prospera… pero Colí la regala sin que se la pidas.

•••

En esencia, disfruté bastante del asunto intercultural de la boda y me emocioné varias veces mirando a los ojos de You y Colí… me encantó ver felices a mis padres y sentir la presencia importante de mi familia y de mis amigos… también me dio la sensación positiva de que la pareja formada entre Sandra y You tiene muy buena pinta y que lo sabrán llevar todo magníficamente… solo pasé un mal momento cuando leí en público la entrada de mi diario del día 8 de noviembre de 2005, fecha en la que You llegó a Béjar junto a otros compañeros en ese viaje casi iniciático por la muerte.
También me emocionó ver la cantidad ingente de personas que asistió al acto por amistad con You… eso me deja muy tranquilo por lo que respecta a su futuro.

•••

ENTRADAS DE NOVIEMBRE/ DICIEMBRE DE 2005 QUE LEÍ EN LA BODA DE YOU & SANDRA

8 de noviembre de 2005

Son las once de la noche y acabo de llegar del hospital Virgen del Castañar, en el que han atendido a uno de los desplazados subsaharianos que desde anoche están pasando unos días en nuestra comarca para reponer fuerzas de su terrible itinerario desde países como Gambia, Mali, Senegal… con parada en campos de Melilla, Canarias y Granada. Todos son jóvenes y llegan en unas condiciones bastante tristes, especialmente tres de ellos: dos con graves problemas respiratorios –a uno de ellos es al que acaban de chequear en nuestro hospital– y uno con un fuerte golpe en el costado. Se les ha repartido ropa y se les está proporcionando un menú diario completo, aseo y habitaciones bien equipadas para el descanso digno. Su llegada fue impresionante, con caras de auténtico temor, pero con un rastro de esa emoción que sienten los vencedores pequeños –que son los más grandes– de haber conseguido pisar nuestro jodido primer mundo. Pero esta mañana, ya aseados y con ropa edecuada para nuestro clima, han llegado a reír e incluso a dejar un ratillo a la diversión practicando fútbol y baloncesto. El cabecilla, Youssouph, es de Mali y habla tres idiomas, tiene una energía especial y sabe el estado de cada uno de sus compañeros de periplo –y se preocupa vivamente por ellos–. Hace un ratito le he despedido con un apretón muy fuerte de nuestras manos. Le he visto muy esperanzado, aunque yo sé que va a sufrir lo indecible para poder sentirse persona en nuestro país. Yo, personalmente, pienso ayudarle en lo que pueda, pues una voluntad como la suya merece un gran esfuerzo de integración. Me decía con una sonrisa de oreja a oreja y en castellano: «Yo soy el primero de mi familia que ha llegado a Europa», y se sentía entre héroe y un dios menor. A mí me han brotado unas lágrimas.

11 de noviembre de 2005

Ayer fue un día malo, un día que no quiero que se vuelva a repetir. Juan y yo tuvimos una conversación con Youssouph para intentar explicarle lo que le espera de aquí en adelante. Le explicamos que es libre de hacer lo que quiera y que el martes se acaban los fondos para su manutención en Béjar. Él sólo nos entendía a medias y acertaba a decir de vez en cuando «OK, OK... merci...». Le explicamos que con los papeles que tiene, una jodida orden de expulsión que no puede ejecutarse por no haber convenio de extradición con su país, no puede trabajar más que en el mercado negro del trabajo y bajo explotación; le indicamos encarecidamente que no debe robar nunca y mediante mímica le explicamos la tipología de personas de las que debe fiarse y de las que no. Juan quedó encargado de prepararle un librito de direcciones y teléfonos para que pueda buscar socorro y ayuda cuando lo necesite... Y el grito se me quedó adentro, pellizcando con fuerza. Un grito contra el sistema que niega y pone cruces negras sobre los hombres por razón de raza o de nacimiento; un grito contra mí mismo por no dejarlo todo y ponerme a echar una mano de verdad, de las buenas, a los tipos que, como Youssouph, han puesto sus esperanzas en nuestro sistema podrido y diferenciador. Sé que no puedo hacer mucho más de lo que ya he hecho, que es justamente nada, que podría meterlo en mi casa y darle de comer cada día, que podría buscarle un trabajo oculto para que empezara a encontrar su dignidad... pero todo en mí es impotencia y me siento vencido por el afecto y por mi incapacidad. Otros no hacen nada y yo he hecho un poquito, pero me siento muy mal por mi falta de determinación y por esconderme detrás de mis cosas y de mi mundo artificial para olvidar los ojos de Youssouph y de Malick. No hay esperanza porque no tenemos la valentía de recrearla cada segundo que pasa por nuestras narices. No hay esperanza porque hemos aprendido a esconder la sensibilidad detrás de la caridad puntual y se nos ha olvidado que hay que luchar constantemente por la justicia. Ayer sufrí como hace años mientras me comía las lágrimas. Hoy soy la pura imposibilidad y siento la derrota total como hombre social. Es dura la vida y es aún más dura la consciencia de su devenir. Y vuelta al trabajo mañana sin saber si el orden natural nos pondrá a todos en situación de igualdad. Luchemos, colegas, aunque sea por el egoísmo de sentirnos un poquito más dignos. (noche) Esta tarde, después del cineforum MPDL, Youssouph nos ha contado a grandes rasgos su periplo hasta llegar a Béjar: Cómo viajó de Senegal hasta Dakar con el dinero que le prestó su tío después de vender dos de sus mejores bueyes, cómo llegó hasta Casablanca y cómo le robaron todo lo que tenía en Marruecos –hasta la ropa con la que vestía– y se alimentó varios días con pienso para pollos, cómo en cinco días atravesó parte del Sahara junto a una treintena de paisanos con una sola barra de pan para comer en ese trayecto, cómo se embarcó en una patera en la que entraba el agua a cubos y cómo se pasó el itinerario achicando agua, el terrible miedo que le asoló ante el acecho de un enorme pez que estuvo siguiendo su patera durante gran parte del recoriido, cómo vio morir a diecisiete ocupantes de otra patera con la que se encontraron en su viaje y de cómo salvaron a siete de sus ocupantes jugándose la vida por sobrecarga, cómo llegó a Canarias y el trato que allí se le dispensó... todo con 22 años, con una formación desmostrada en su expresión y en sus gestos, y con la ilusión de encontrar trabajo para poder finalizar sus estudios. Youssouph nos ha dado hoy una bella lección a todos los que hemos tenido la suerte de escucharle.

16 de noviembre de 2005

Ha vuelto el cielo azul y Béjar ha renacido esta mañana entre ocres, naranjas y amarillos; bella como bellos son los ciclos y como bella resulta la muerte y el paso hasta sus sábanas si se supo vivir y mirar desde unos ojos sencillos. Youssouph se está adaptando muy bien al clima y a la gente, no en vano le hemos rodeado de afecto y estamos trabajando para darle alguna salida digna a su situación. A mí me viene muy bien estar cerca de él, pues estoy recuperando a empujones mi francés –cada minuto me sorprendo de lo bien que lo entiendo y de cómo me atrevo sin más a llevar una conversación fluida en ese idioma– y también mi ilusión por muchas cosas que tenía ya como perdidas. Este tipo es una gran bocanada de aire fresco en mi vida, y me da en la nariz que también en la de muchos de mis cernanos: ha levantado en mis hijos un extraordinario aire solidario y un montón de preguntas sobre la justicia (un gran paso en su educación integral). Cada mañana, cada tarde y cada noche me preguntan por Youssouph, me dan cosas para él, me recomiendan que le lleve a algún sitio para que lo conozca y se preocupan de saber si ha comido, si ha dormido bien y si tendrá frío o tristeza por estar lejos de su país. Él se pasa el día canturreano, riendo, haciéndome preguntas o contándome cosas de su país. Hoy, por ejemplo, me ha contado que tiene cuatro hermanos varones y seis mujeres, y que uno de sus hermanos, David, juega tan bien al fútbol que en el pueblo le llaman Zidane. También me ha dicho que es del Barça, aunque yo creo que lo hace por agradarme, ya que se le nota mucho su venita merengona –todos los inmigrantes que llegaron con él a Béjar eran declarados del Real Madrid... los puñeteros–. En fin, que mis temores se van diluyendo con el roce y cada día veo más salidas dignas para este tipo. Hoy voy dormir como un cosaco, aunque me duela de cojones un dedo de la mano que me he pillado con la máquina de rematar calendarios de pared... soy un torpe para los trabajos de manipulación y se me ha puesto el dedo como la piel de Youssouph. Será el afecto.

24 de diciembre de 2005

La satisfacción me puede hoy con fuerza, pues creo que entre Juan y yo hemos puesto en el buen camino el futuro de Youssouph. Ya tiene una casa digna en la que vivir, amigos con los que compartir su tiempo y unas enormes ganas de hacer y deshacer, comida asegurada y un proyecto de trabajo más o menos estable con el que obtener algo de dinero para enviar a su familia. Y él está absolutamente feliz y me ha hecho uno de los más grandes favores de mi vida: sentirme útil de verdad y capaz de hacer algo con garantía de resultado. Y es que Youssouph me ha dado mucho más de lo que yo pueda darle a él jamás, me ha dado fuerzas renovadas y una fe valiosísima en los valores solidarios. Verle cada día me anima y me construye, y pelear por él me enriquece hasta límites que yo aún no conocía. ¡Gracias, hermano!

Saturday, August 15, 2009

Despedida de soltero de Youssouph.



Anoche nos reunimos casi treinta amigos para celebrar la despedida de soltero de mi You en La Venta del Bufón. Entre los presentes contábamos con Colí [el padre de You], Paté [el tío militar de mi chiquitillo] y Papus [el primo del niño que trabaja en La Bolsa de Londres]. Todo salió magnífico, a pesar de que yo tenía cierto temor al momento de las bromas [que iban a llegar de las manos de Paquito y de Joselín, que ambos están como cabrillas locas], pues no sabía cómo podía reaccionar Colí al ver a su hijo humillado (?), pintado de blanco y con una polla de 90 centímetros colgada de la cintura … y, la verdad, el tipo aguantó, aunque tuvo algún momento difícil en el que se levantó de la mesa con carita de susto… pero todo quedó en eso y muchas risas.
Yo andaba cansadito y no di demasiado de mí [sobre todo, sabiendo que hoy es la boda y tocará otro empujón al asunto].
Dejo algunas imágenes del evento.














Tengo como sensación de Topo Gigio, con caída de ojitos incluida, cuando pienso que esta misma tarde se me casa You… recuerdo ahora aquel noviembre de hace 4 años en el que Juanito y yo paseábamos con You por la calle Colón, a la altura del caño soso… acabábamos de dejar a Malick hecho unos zorros en el hospital y You, que aún no hablaba ni entendía el castellano, me decía en francés que no sabía qué hacer ni hacia dónde ir… su argumento consistía en que todos sus compañeros de viaje –36 subsaharianos– traían la dirección o el teléfono de algún conocido o de algún familiar y más o menos tenían previsto un destino, pero él no tenía nada de nada… entonces fue cuando Juan y yo nos miramos y decidimos que se quedaba, sin más, sin pararnos a pensar pros ni contras. You se puso en nuestras manos de inmediato –él, la verdad, tenía poco que pensar–, así que le pillamos pensión y comenzó el lío.
En principio, utilizamos a You para comunicarnos con Malick, que tuvo que sufrir un ingreso hospitalario de cuatro meses… Malick hablaba en Olof con You, que me traducía en francés sus palabras para que yo interpretase y tomase decisiones con Juanito…
Después de aquellos días primeros, que fueron como una vorágine, asentamos a You en un piso y comenzamos la labor de integrarle en nuestro entorno… él hizo amigos rápidamente y comenzó a parluchear castellano con soltura… y pasaron los días hasta que Malick consiguió su alta médica y comenzaron un itinerario que fue sorprendentemente paralelo –todo a pesar de que los caracteres de ambos eran/son radicalmente distintos–…
Juan y yo nos atrevimos a manejar sus vidas como no lo habríamos hecho con un cercano… ordenamos sus horas, les obligamos a estudiar, les pusimos al día de cómo funcionaba una mente occidental, peleamos contra esa educación integrista que traían de la madre África [la figura de la mujer, los alimentos, el comportamiento en situaciones sociales diversas] y nos pusimos a buscarles papeles [circunstancia que resultaba legalmente ‘imposible’ según las diversas instituciones] removiendo Roma con Santiago, llegando a hacerlos colegas del gran Jesús Málaga y consiguiendo que les llegase el afecto del que fuera Ministro de Trabajo, Jesús Caldera, y de toda su familia.
Mientras buscábamos una salida, nos saltamos todas las leyes a la torera y corrimos el riesgo de buscarles trabajos diversos que compartían con su voluntariado [obligatorio… je, je] en nuestra ONG… hicieron de músicos en diversos saraos, de pintores, de Reyes Magos, de cuidadores de lavabos, de vendedores, de albañiles, de pinches de cocina… los paseamos por centros escolares y otro tipo de instituciones para que contasen su experiencia… y fueron detenidos ambos [a Malick ya le habían sacado el billete de vuelta cuando lo rescatamos de las manos de la Policía Nacional]…
Un día la cosa dio un giro extraordinario, pues a Malick le dieron los papeles por circunstancias de su salud y Juan le consiguió un contrato en la pimentonera de Aldeanueva del Camino, mientras que You fue contratado como traductor por la Junta de Extremadura [circunstancia que le llevó a conseguir también sus papeles].
Ya con papeles, You trabajó de recepcionista en un hotel bejarano y, en nuestros días, después de perder sus trabajos por culpa de la crisis, trabajan como esporádicos empleados municipales…
En todo estos años juntos, hubo tiempo para el desánimo total, para las lágrimas y hasta para las deserciones… mis chicos supieron lo que era la soledad, pero siempre estuvieron muy bien acompañados por una piña de amigos grandes que les hacían volver a la lucha… pero también hubo un tiempo hermoso para compartir mil sensaciones juntos, para ilusionarnos con proyectos nuevos y para cambiar de chip y darle giros de 180 grados a todo.
Hoy se casa You y su proceso de integración queda cerrado perfectamente… pero todo continúa, pues se nos ocurrió un día que haríamos unas escuelitas en sus pueblos de origen para evitar, siempre en la medida de nuestras posibilidades, que los futuros hombres de Gambia y Senegal no tuvieran que pasar por situaciones límite como las vividas por mis chicos… y en ello estamos, que el lunes se les hace entrega a los familiares de las primeras cantidades para iniciar las obras en sus respectivos países.
¡Qué guay!
Cuatro años de convivencia y lucha aún no completados, y hemos conseguido que nuestros chicos estén integrados y trabajando con papeles legales en España… y que lo que parecía una locura en origen [hacer las escuelitas en sus poblaciones], sea una hermosa realidad que cuenta con cesiones de terrenos amplios y en lugares muy indicados, acuerdos firmados con las autoridades locales y comienzo de obras en breve, gracias a las entregas económicas que efectuaremos a principio de semana.
En los convenios [y en las conversaciones mantenidas durante estos días] hemos firmado que los trabajos se realizarán contratando en un tanto por ciento importante a personas de cada zona que cumplan alguno de los requisitos que se indican: necesidad perentoria de trabajo, pertenecer a grupos segregados o con graves problemas [mujeres solteras o viudas con hijos, minusválidos…], con lo que conseguiremos que la construcción suponga también una ayuda para las personas más desfavorecidas de cada comunidad.
La verdad es que, visto con distancia, es para no creerlo… pero lo hemos hecho todo con empeño y ganas, llenos de ilusión e ilusionando a todos aquellos que se han dejado ilusionar.
Hoy es un día importante y muy emotivo para nosotros, pues resume una forma de hacer en los márgenes institucionales que arroja resultados muy interesantes.
Estoy Topo Gigio… ya digo.

Thursday, August 13, 2009

Ganarse cada día...


Llegó Colí, el padre de You, junto al resto de su familia, y nos emocionaron a Juan y a mí hasta las lágrimas con las palabras que nos dijeron... luego nos hicieron entrega de un delicioso presente, un corte de tela para hacernos un traje senegalés cada uno.
Estoy francamente emocionado.




•••


En todo el tiempo ya vivido, he aprendido que un hombre [utilizo el génerico, se entienda] debe ganarse cada día para merecer ser nombrado como tal, que no sirve ‘decir’ con pompa o trueno… con esa calidad didáctica del que echó diez mil horas en formarse [porque pudo y quiso o le obligaron las circunstancias y el medio] para ser la dialéctica hecha carne… con esa lucidez impresentable de quienes solo miran por sí mismos cuando se enfrentan a la realidad de los demás y del mundo… con esa cosa de arañar minucias aprovechables poniendo dignidad en el arañe.
Un hombre debe hacerse cada día, independientemente de que sus días anteriores hayan sido los del triunfo o la suerte o los del cruel fracaso… un hombre debe hacerse cada día intentando ser justo y solidario, repartiendo y tomando lo que deba para intentar que el fiel de la balanza nos deje a todos hábiles para atacar los días con posibilidad.
Y no estoy singular [en todos los sentidos del vocablo] ni en singular cotizo estas palabras.
Al amanecer, justo cuando los ojos se abren al día, puedes ser el más afortunado de los hombres en alguna sección de humana pose [tener más dinero que… tener trabajo fijo… tener la amante más lasciva… tener la comida del mes asegurada… poseer hasta el asco… poseer hasta la justa necesidad… saber sonreír con optimismo…]… pero eso no es nada si, llegado el mediodía, no has sido capaz de ganarte el día compartiendo tu fortuna con quienes te rodean, y es menos si te jactas de tu situación de franca ventaja [eso sí, diciendo en cada foro pequeñito que el mundo se arreglaba con tus iluminados pensamientos] y dejas que suceda el infortunio mirando de soslayo con gesto inteligente a quienes se dan golpes que con un gesto tuyo serían risas.
Cada hombre debe ganarse su día, ganarse su presente, sin ser un diletante de la nada, sin buscar solo el bien individual y el corporativo.
Tengo un amigo grande, quizás sea al que más respeto, aunque nuestra relación constante [nos vemos cada día mucho tiempo] es de extensísimos silencios [totalmente nutritivos para mí], que dice que quien no sale al día para ganárselo en parámetros de justicia real y de equilibrio es, aunque nadie lo crea, la imagen mejor dibujada del ‘fascista’: un tipo que embelesa con su juicio dialéctico hasta el punto de convencer a todos de que él practica cada cosa que dice y que realmente no practica… que defiende su estatu como una diferencia natural y su triunfo como la falta de esfuerzo de los otros… que busca su posición de favor sobre los demás y siempre argumenta que el sistema necesita un repaso que en el fondo no quiere…
Cada hombre debe ganarse su día con honestidad [sin querer ser la Madre Teresa de Calcuta… o cualquiera de esos otros iconos paradigmáticos que seguramente son falsos] y hablando claro… que compartir no es solo dar y darse, sino buscar lo geométrico en la mano tendida.
Y en la razón de un hombre que se gana cada día con decencia para sí y para los demás, no hay filosofía masticada que lo anule ni dialéctica estudiada y pérfida que lo confunda… porque de la filosofía ‘útil’ y de la dialéctica brillante han nacido los más terribles destructores del humanismo.
Sé que es difícil salir cada mañana a ganarte el día con decencia, pero basta con intentarlo… y fracasar o llegar a término queda como algo tuyo que te va haciendo grande.

Últimamente no estoy para dar lecciones y menos para que me las den a mí, no sé si estoy en el buen camino o en un camino torcido, no atino a ver si mi apuesta es de perdedor seguro… pero puedo jurar que salgo cada mañana a ganarme mi día, y que a veces lo hago con rabia y suelto mi lengua más ácida, y que a veces lo hago con desgana y logro una chispa de luz que me endereza, y que a veces lo hago con una fuerza que no reconozco en mi cuerpo y fracaso… pero el tiempo me trae resultados bellísimos que logran que me olvide de los más estrepitosos fracasos.

Quizás la clave sea vivir en el ‘intento’ por pura dignidad.

Sí, ya sé que no existen los extremos de maldad y bondad, que todo es mezcla… sé también que a veces hago daño con mis palabras [en las que creo de verdad, que, si fuera de otra forma, no las pronunciaría] a la gente que quiero… pero mi intento por ganarme el día con decencia me lleva, entre otras muchas cosas, a dejar escrito mi pensamiento al respecto de todo lo que pase por mi cabeza… y hoy no me gusta que abunden tantos tipos con pesada presencia intelectual que, a la hora de ‘hacer’, se quedan solo en eso, en vacía ‘presencia’.

Repito, por si antes no se leyó bien… y no estoy singular [en todos los sentidos del vocablo] ni en singular cotizo estas palabras... vamos, que va por todos.

•••


Monday, May 4, 2009

Noches atlánticas.


4 de mayo de 2009
Noches atlánticas sobre la playa a oscuras o como abrazarse a la farola de la Hilarius Gilges Platz... Iván Vergara transmitía el contubernio a sus chilangos por la red sin fronteras y Manuela miraba a los ojos de cada uno como una santa virgen con algunos picores... me encantan los palos clavados en la playa como conquistas y las alfombras de tablas de pino que te acercan a los bordes lamidos por las olas... también las bañistas nocturnas solitarias escrutando las lunas interiores entre camarones y peces pequeñitos.. noches atlánticas para echar de menos un cuerpo al que abrazarse y mirar hacia arriba sin buscar o buscando, noches en las que estar solo sin más y frente a todo lo negro que puede ser un océano, noches creyéndote vagabundo o cantante folk o sireno con cola y rabito o príncipe de nada... noches atlánticas mirando lucecitas de barcos con la camisa sacada del cuerpo... y la brisa... la brisa... con sus letras de luto encendiendo las próximas pateras en el raro horizonte que no se ve... noches nada legislativas donde no existe la palabra ‘considerando’... noches para orinarse en la medalla al mérito policial que le dieron el día 16 de julio de 1960 a Arias Navarro... noches, en fin, para celebrar que mi Malick ya tiene carnet de conducir y ahora le falta el coche.

Saturday, February 28, 2009

En ruta [Almendralejo].


28 de febrero de 2009
Con Youssouph de copiloto, tomé a primera hora de ayer la ruta del suroeste para tramitar una charla de esas que promueve el Ministerio de Cultura para acercar a los autores a los centros escolares. Ahora da gusto ponerse en ruta por la N630. Nos acompañaron el mejor Leonard Cohen a todo volumen y el delicioso sonido del cantante senegalés Youssou N’Dour contrapunteado por mi You con una traducción simultánea absolutamente divina. Por el camino disfrutamos del vuelo de las cigüeñas, de algunas bandadas de gansos, de la majestuosidad de las múltiples rapaces con su vuelo sosegado haciendo tirabuzones en las térmicas, un par de garzas blancas como despistadas... y la esencia de la tierra negra que por allí se llama Tierra de Barros...
Los viñedos, que flanquean la carretera en el tramo que corre desde Mérida hasta Almendralejo, sugieren una riqueza nueva abrigada al amor del vino cuidado.
Llegamos a Almendralejo casi sin darnos cuenta. Aparcamos junto a la plaza de toros y tomamos un café con donuts [camarera experimentada con sonrisa franca –me encantan las camareras, lo juro por Valpurgis– y un montón de obreros de diversos oficios haciendo su primer descansito del día: España en letra bastardilla]. Mientras caían los cafés donuteros, pregunté a la camarera por la forma de llegar al IES Arroyo Harnina, que era justo mi destino. Me explicó con gestos graciosos la ruta que debía seguir, pero fue interrumpida por uno de los obreros que estaba en la barra... “Niña, por ahí no llegán, que han cortao la calle y van a dar más vueltas que los tontos...”. La camarera hizo un gesto algo excesivo de disculpa y empezó a pensar en una ruta alternativa, pero volvió a interrumpirla el obrero... “Anda, guapa, cámbiame pa tabaco, que yo acerco a estos señores hasta allí, que no me cuesta na...”. El tipo le dio un billete de veinte euros para que se lo cambiara en monedas y se dirigió a Youssouph... “¿Qué?... ¿Son ustedes profesores?...”. Youssouph sonrió sin responder. El tipo sacó su tabaco y volvió a la barra donde nos encontrábamos, dio una voz a dos de sus compañeros y les dijo... “Venga, lleváis a estos señores hasta el instituto y luego vais hasta el trabajo –y continuó, ahora mirándonos a nosotros– . Ustedes sigan a estos, que ellos saben“. Encantadores. Seguí con mi coche a su furgoneta después de que el más bajito me dijera sonriendo: “¡Vaya carros que usan los profes!”.
Ya en el IES Arroyo Hernina, con tiempo suficiente para echar un cigarrito antes de mi intervención, nos sentamos frente a la entrada y vimos cómo una suerte de bedela muy dispuesta le cortaba el camino de salida a dos chiquillas que pretendían fugarse. Sonreímos y fumé con verdadero placer.
Después del cigarrito todo se precipitó. Entramos en el centro escolar, me di a conocer y nos llevaron hasta donde estaban los profesores encargados del asunto. Todos amabilísimos. Tomamos un café rapidito en grupo fuera del centro y volvimos enseguida para empezar mi charleta [uno de los profes me advirtió de que durante la semana anterior habían estado trabajando en clase sobre algunos de mis poemas y le dio la impresión de que a los chicos les había chirriado un poco que no existiera rima y que tuvieran la dificultad de un juego interpretativo dual... habían escogido para trabajar el poema “Anna” de “El gato solo quería a Harry”, y algún otro poema del mismo estilo y del mismo libro. Eso le hacía pensar que mi intervención podría ser complicada y la atención de los muchachos no muy buena. Le dije que no se preocupara, que tenía experiencia con chicos de esas edades –15/17 años–, pero me miró sin convencimiento sobre lo que habría de suceder]. Entramos en un aula llena de adolescentes, me presentó la profe encargada y me arranqué sin más. Una hora duró el asunto y los chavales solo interrumpieron tres veces para aplaudir... satisfacción al final entre los profes y, cómo no, satisfacción personal por haber realizado mi trabajo con éxito [aquí debo agradecer a los chicos y chicas del IES Arroyo Hernina su silencio, su atención y la hermosa disposición que mostraron durante toda mi intervención... y también felicitarles por ello... que en estos tiempos que corren es complicado encontrarse un grupo grande de adolescentes con el nivel de atención que ellos mostraron]. Me entregaron una bolsa con diversos obsequios, entre los que había un vinito molón de la tierra, tomamos una cervecilla junto a los profes y el director del centro y nos pusimos de nuevo en ruta para llegar a comer a Mérida, donde había quedado con Antonio Orihuela para charlar de nuestras cosas y de algunos asuntos pendientes que estamos tramitando juntos.
De Almendralejo a Mérida sonó de nuevo Youssou N’Dour.
Mérida es una ciudad que me gusta mucho, pues cada vez que estoy en ella siento cómo hay miles de secretos bajo mis pies, secretos que me gustaría buscar como tesoros. You y yo paseamos sus calles durante un par de horas para hacer tiempo [Antoñito estaba impartiendo sus clases y terminaría a eso de las tres de la tarde], vimos algunas de las ruinas romanas reconocidas y otras de aparición reciente en solares en los que se iba a iniciar alguna construcción, nos cruzamos con varios negritos a los que, indefectiblemente, You saludaba con una sonrisa de oreja a oreja, y nos sentamos en una terracita de la Plaza Mayor de Mérida, entre naranjos y palomas, para tomarnos unas cokes con tapita de chorizo rojo.
A las tres pasó a recogernos Mar, la compañera de Antonio, por el punto de encuentro que habíamos pactado [la puerta de la biblioteca municipal] y nos llevó hasta el restaurante donde comeríamos de puta madre.
Abracé fuerte a mi Antonio, que es un tipo muy especial para mí, y comimos y charlamos de todo lo divino y lo humano [me contó que está trabajando en un proyecto muy interesante sobre la historia de Moguer en el año 1936]. La verdad es que no vi a mi amigo en las mejores condiciones, le noté como agotado, triste, decaído... y eso me llena de preocupación [espero que solo fuese el cansancio del día].
Y a media tarde tomamos el caminito de casa, esta vez con John Lee Hooker metiéndole un poquito más de velocidad a la que yo ponía en mi pie derecho.
Llegué a casa muy cansado.
La verdad es que ya no me gusta salir de Béjar, me agota, pero tengo que hacerlo ahora, porque cualquier dinerillo que pueda arrimar resulta imprescindible para seguir adelante. Así que, a la vejez, viruelas... tendré que decir que sí a todas las salidas que me propongan... volver otra vez a tramitar las rutas literarias y a hacerme a la idea de que debo disfrutarlas.







•••
Métete adentro y chupa hasta el delirio, siente mi yerba mecerse y repta por ella con tus sílabas húmedas... –dijo la mujer.
Volutas, volutas, volutas... ¡qué palabra! –le respondí.
Déjate caer al hueco, hierve y crepita en este imperio mío con sus planos enteros, divídete y haz una estrategia que llegue a doblegarme, aspírame, aspira a mí... –dijo la mujer.
Blandos muslos llenos... ¡qué frase! –le respondí.
Vuelca tu carga entera en esta sed, combate con mi cuerpo, moja, estira, suelta, desliza, clava... mmmm... que no hay acecho, que no hay fronteras, que estoy abierta... clava, desliza, moja, estira, suelta... –dijo la mujer.
Tomé mi pluma negra y dibujé dos cuerpos mutilados, uno al lado del otro, sus heridas se tocaban y sumaban un charco de tinta que hacía que el papel se deshiciese... le dije: el vientre abierto vierte las vísceras...

Y se quedó dormida, porque de las palabras devinieron orgasmos tan hermosos que la dejaron hecha

TUNEOS DE ESTA SEMANA EN "EXTRAÑO DE MÍ"















Monday, February 16, 2009

Celebración del día de Cheikh Amadou Bamba en El Espinar

Llegó Youssouph emocionado con una colección de fotos de la celebración del día de Cheikh Amadou Bamba en El Espinar. Había viajado hasta allí junto a Sandra para celebrar con sus amigos africanos ese día dedicado al fundador del Mourisdismo e intentar acercarse a sus orígenes compartiendo oraciones y alimentos.
Dejo aquí las imágenes del día y envío un saludo a mis amigos senegaleses Alpha y Chej, que andaban por allí de celebración junto a mi chico.