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Friday, May 8, 2009

Fotos sueltas de otros días.



8 de mayo de 2009

SEGUIR SIENDO PARA TU EQUILIBRIO

Fue como ver llover en el desierto, como amar en el Ganges si atardece con nubes, como llorar de gozo y secarse las lágrimas en el rostro que adoras... el caso es que me hice amiguito de la secretaria personal de Pablo [Mª I. Magariños] para echar un ratito con él y entregarle un reconocimiento pequeño que nos agenciamos a medias entre Juanito y yo.
Le escuchamos cantar como si estuviéramos en un rito ancestral, uno de esos con sacrificio de sangre y mirada al cielo. Pablo no podía con su cuerpo, pero hizo el concierto más hermoso al que un tonto de misa como yo haya asistido. Cantaba al alimón con Víctor Manuel [que estropeaba la magia con sus gritos [Juanito decía a voces... ‘¡Que se calle el blancoooo!’] y en ningún momento pudo sostenerse de pie sobre el escenario [dio el concierto sentado en una silla hasta la que le acompañaron dos personas]. Al terminar el concierto, la subteniente Milanés nos metió en zona vip y pudimos acceder a Pablo sin problema. Estaba destrozado y en su cara se reflejaba dolor, un dolor tremendo. Me sonrió, le abracé, le entregamos el presente que llevábamos y nos pidió disculpas por no poder atendernos... se lo llevaron en volandas a un furgón y marchó al hospital donde sería operado de urgencia.
Quedé triste por ver cómo lo físico destroza a lo sensible.
Pablo es, desde hace muchos años, mi voz favorita en habla hispana... y un hombre al que no dejaré de admirar jamás por su fuerza de carácter y por su poética irrepetible.
Una tarde recibí una llamada de su oficina para agradecer el gesto y para contarme que Pablo dio órdenes desde su retiro para ofrecernos su agradecimiento y sus disculpas por no haber podido atendernos como hubiera querido.
Quedan los tamarindos rendidos por los vientos caribes y el jacarandá del patio sigue lanzando flores que coronan la sien del hermano cubano.



DÍAS MEDIÁTICOS CON FONDO NEUTRO

Andaba yo entonces en gira de presentaciones de mi primera novela, “Nos vemos en el Cielo”, y no le hice ascos a salir en la tele madrileña haciendo el gamberro [que siempre he tenido ese puntito público]. El caso es que caí en manos de una niña monísima que pilló mi novela justo cinco minutos antes de comenzar la emisión y todo fue un desastre mediático de los más chulos, pues como la criatura no me hacía más que preguntitas generales para salir del paso, terminé tirándole los tejos en abierto, jeje, y se sonrojaba sin saber cómo salir de aquel atolladero [imagino que aún me odia]... el mejor recuerdo, en todo caso, es que a los veinte días de poner el libro en la calle, se agotó la edición [todo gracias a la cubierta, que mostraba un cuerpo de mujer con su sexo perfecto en primer plano... en Béjar lo puso mi librero en el escaparate justo con el papelito del precio haciendo de censor].
Ya sabéis que nunca fui de contenidos.
Espero que algún día un editor potente descubra esa novela y me haga una propuesta de lo más indecente para reeditarla... la acepto desde ya y a ojos cerrados... y aseguro magretes beneficios.


LLAMA DE AMOR VIVA

Estábamos en uno de los primeros encuentros EDITA, en Huelva, exactamente en la Casa Colón, y Rafael Inglada se presentó absolutamente elegante a mostrarnos su colección de poesía “Llama de amor viva”. Le conocí el día antes justo después de completar mi alojamiento en el albergue juvenil de Huelva. Yo estaba fumándome un cigarrito en las escaleras de entrada al albergue cuando vi cómo se acercaba con pose elegante y una cartera negra un tipo que ya parecía especialísimo a cien metros de distancia. Al llegar justo a lugar en el que yo fumaba, se detuvo y me preguntó si era allí donde se alojaban los ponentes del encuentro de editores. Yo afirmé con la cabeza. Rafael se cuadró, dejó su cartera negra posada sobre el suelo con cuidado, miró con detenimiento la fachada del edificio, se llevó las manos a las mejillas con gesto de arañarlas con fuerzas y gritó para mi sorpresa: “¡Albergue juvenil... me salen espinillitas solo de pensarlo!”. Nos hicimos amiguetes enseguida y pasamos algunos de los días [y las noches] más divertidos que recuerdo.
Rafael me regaló dedicado uno de sus poemarios y el hermoso tesoro “La mujer de Lot”, de Amalia Bautista, una joya que guardo como oro en paño por el alarde editorial minimalista y, sobre todo, por los hermosísimos versos que contiene.
Durante su ponencia, Rafael actuó con un papelito pegado en el mentón, pues se había cortado esa mañana al afeitarse.


DE NIÑO, SOSTUVO LA AGONÍA DE UN PÁJARO EN SU MANO

Celebrábamos en Málaga, con Rafaelito Pérez Estrada, la presentación de un hermoso libro que le había editado en Béjar, “El viento vertical” [quizás la joya editorial de la corona junto a la edición de “El peso de la ausencia” de Antonio Gómez]. Ya andaba algo pachucho el campeón, aunque nunca borraba la sonrisa de su rostro de ‘amante de la o’.
Presentamos en una destacada galería de arte malagueña que se llenó de público y, para albricias propias y ajenas, vendimos los trescientos ejemplares que llevamos [se encargaron de la venta Paquito Cumpián y señora con la consecuencia directa de que la caja se fue al completo en gastos para una fiesta psterior al sarao... que aún me duele en el bolsillo, y cómo]. Rafael me enseñó su Málaga de ensueño –otra ciudad distinta a la de los turistas y el pescaíto frito, mucho más elevada y abierta como una amante al mar Mediterráneo.
Y éramos amigos hacía varios años, pero el milagro azul de aquella edición consiguió que Rafaelito me escribiese semanalmente, sin falta alguna, adjuntándome uno de sus deliciosos dibujos con cada carta, hasta algunas semanas antes de su desaparición.
Yo aún no orino estrellas, como él hacía, pero estoy aprendiendo.


A ORILLAS DEL EAST RIVER

Se había hecho tarde para entrar a las ponencias de un encuentro de poetas estival y me quedé charlando con Pepe Hierro en la cafetería durante más de dos horas. Él consumió dos copas de bebida blanca y yo otros tantos cafés con hielo.
Hablamos de mujeres no más de media hora, y el resto del tiempo evocamos nuestro primer encuentro en Zamora, lleno de anécdotas absolutamente hilarantes venidas del estado alcohólico de aquella noche bruja, y me hizo una hermosa valoración en tiempo real de Claudio Rodríguez –por aquellos días ya estaba el hombrito en sus últimos momentos–, de Ángel García López –al que confesó que quería especialmente– de Jesús Hilario Tundidor –el mejor portero de Zamora– y de Ángel González, del que me contó un par de anécdotas que aún no deben salir de estos labios con ganas. Yo creo que entre los dos nos fumamos en aquel espacio de tiempo un par de paquetes de tabaco... y Pepe fue a orinar como seis veces.
Mientras charlábamos, me dibujó una marina con café en un folio [que perdí por la noche junto a mi carpeta de congreso].
Unos años después, reunidos en Béjar, repitió aquella marina para mí, pero con acuarelas. Se la dedicó a Mª Ángeles... “que tú todo lo pierdes... jovencito”.
Hoy cuelga enmarcada en uno de los rincones más especiales de mi casa.


PRESENTIMIENTOS

Fue un día del 2000 en Rivas. Por esos empujones preciosos que te dan los amigos de verdad [JLM, gracias], me encontré como invitado en la comida homenaje que el ayuntamiento de Rivas le ofreció a Clara Sánchez por haber conseguido el premio Alfaguara de aquel año. Como no tengo abuela –y me duele– ni vergüenza, acabé sentado en la mesa de presidencia comiendo junto a la gran Paca Aguirre –que aquel día andaba machacadita de sus piernas– y junto a la feliz premiada, que resultó ser adorable.
Hablamos en una sobremesa interminable de las diversas técnicas narrativas, de nuestras costumbres de escritura y, ya al final, Paca nos contó su experiencia durísima del periodo más negro de esta España siempre dividida... yo les hablé de mi abuelo Felipe y de mi abuela Antonia y aquél encuentro se me quedó clavado como uno de los más intensos y emotivos, sobre todo por los ojos de Paca, por su mirada dura y dulce a la vez.
Soy un tipo con demasiada suerte.

GAMBITO DE REY

En unos encuentros literarios que coordiné durante varios años en Béjar, me tocó recibir y atender durante tres días a Fernando Arrabal, y fue todo un poema trajinar con el perico, un poema divertidísimo a ratitos y algo jodido por momentines... para empezar, me obligó a pagarle sus honorarios con dinero contante y sonante justo a la puerta del hotel, ya que si no lo hacía, no se alojaba... llamó ser andrógino a una joven periodista muy amiga mía y le quitó su cámara de fotos para, según dijo, dejar patente en papel fotográfico su androginia, se subió a la mesa de conferencias y lanzó al aire todos sus papeles para terminar diciendo una tontería tras otra y se enredó en discusiones extrañísimas con los camareros que le servían en el hotel por el acabado de las comidas.
Mi hijo Felipe dijo delante de él... “Papá, que cabeza tan grande tiene este señor”. Yo no sabía qué hacer ni dónde meterme.
Con el tiempo comprendí que hay gente que sabe vivir perfectamente de su pose... y tampoco me parece mal.
Al poco tiempo supe que, durante su paso por Béjar, Fernando estaba bastante enfermo.
Salud, hermano difícil.


PA LUCIRLO EN EL OJAL

Ser acreedor del premio Tardor de poesía me obligó a acudir a la Feria del Libro de Castellón para pasarme una tarde enterita firmando libros en un tenderete. Cuando me presenté en el sitio de la feria, descubrí con cierto asombro hilarante que yo ocupaba el centro de una mesa compartida con el novelista Emilio Garrido y con la mítica Sara Montiel. El arranque fue un poco tenso, ya que Sara llevaba puesta su pose de diva mientras que Emilio y yo éramos espectadores estupefactos y jocosos de lo que allí sucedía. Sara acumulaba una fila enorme que se extendía hasta donde alcanzaba mi vista, y Emilio y el que relata andábamos de purito secano filero, haciendo chistes por lo bajini y descojonaditos de risa por la movida. Con las horas de roce, que fueron cuatro, comencé a hacer miguitas con Sara Montiel, que me pilló cariño y animaba –cuando no obligaba– a sus admiradores a que adquiriesen mis libros y pasaran por el rito de la firma.
Tanto fue el roce, que Sara se empeñó en invitarme a cenar en un restaurante de lujo.
Cuando llegamos a aquel comedor de marca, Sara se quitó su visón con ardoroso glamour y fue aplaudida por todos los comensales de las mesas anejas a la que ocuparíamos.
Al ratito de tomar asiento, aparecieron por la puerta del comedor la directora de la feria del libro y Ana Matute. La tensión se hizo carne y se podía mascar como una bola de chicle, pues Sara y Ana María hacía años que no se dirigían la palabra. La directora de la feria charló con Sara en privado y le pidió que cenáramos todos juntos, a lo que ella aceptó amablemente sin torcer el gesto.

Imagínenme sentado entre Sara Montiel y Ana María Matute mientras se tiraban de vez en cuando, sin mirarse, alguna que otra bomba de neutrones.
El caso es que cenamos y cayeron vinitos y champagnes, y yo, que enseguida me alegro al olor del alcohol, me puse dicharachero y charlatán, hasta el punto de que reté a las reinonas a que se quisieran en mi presencia, circunstacia que, para mi asombro, aceptaron a la primera de cambio.
Con todos unidos ya por las sonrisas y el buen rollo, se inició una guerra en la que tanto Sara como Ana María contaron con detalles las gestas con sus múltiples amantes, desde un gran coito en las aguas del Ganges hasta varias cabalgadas de mérito en la cuna del cine.
Con la noche acabando, nos bebimos la última copa y brindamos.
Sara, entonces, llamó al camarero, besó una copa en la que dejó perfecta la huella de sus labios y le pidió que la envolviera para regalármela.
Los abrazos de despedida aún mantienen el latido de aquella noche bruja con dos hembras divinas.
La copa aún reposa en mi estante de libros ya leídos... y un libro de Ana María, dedicado con cariño especial, está entre mis tesoros bibliográficos.
Ana María vino a Béjar con los años y volvimos a comer y a beber juntos... de Sara no he vuelto a saber nada.

Saturday, August 30, 2008

Dos días.


29 de agosto de 2008

Vengo cansado de los minutos laborables y me dirijo a transitar la noche como un cebú que se apartó de la manada hace días. Me duele el cuello aún, aunque ya es familiar su torcedura y su abrazo dañino, y me parece menos [la costumbre es aroma sedentario y termina acallando la reacción]. De camino a la noche, sujeto entre mis manos los hermosos regalos que me ha hecho Ana porque sí, porque le apetecía: una moto antigua de latón con sidecar que pondré a presidir mi escritorio, una colección chic de diapositivas de Palermo, palitos de olor ‘Hari Om’, un folleto del Museo Picasso de Málaga [que me trae a la memoria al amigo Rafaelito Inglada, al que no veo desde hace ni se sabe… mis últimas noticias le ubicaban dirigiendo no sé si el Museo o la Fundación Picasso en Málaga], una bolsa ‘sickness bag’, unas etiquetas del Museo Interactivo de la Música, un abrebotellas de Coke, los útiles de aseo del hotel Melilla Puerto y un llavero con una babucha malva. Ana sabe que esos objetos me vuelven loco y alimenta así mi locura [mil gracias, piruleta].
Mis manos, entonces, intentaron poseer el espíritu de todos esos objetos divinos, buscarles las manos que los llevaron hasta los finísimos dedos de Ana, y me hundí en esa memoria inventada/usurpada con la que tanto disfruto…
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La noche discurrió entre resina y luciérnagas, y me sentí acogido por un coro de gente con voluntad de fiesta [ya braman en el parque las músicas diversas y los tiovivos giran alocados de luces]. No es mi tiempo mejor, porque no hay intemperie, pero llegan amigos a verme con sonrisas y eso me sobresalta agradablemente. También hay un temblor en el eco de todos que sugiere campanas, churros, bebidas frescas, relojes desfasados de sus horas comunes, risas descabalgadas de las bocas diarias, labios pintados, ojos para mirar, cuerpos de yerba atados en raros atavíos… es la fiesta de aquí [que para mí es trabajo], y todos descolocan su mundo en unos días para sorber en risas, ardor y desenfreno todo lo acumulado en la columna rara que reza ‘DEBE’ en su pináculo.
Algunos se quejan de estos bullicios, y los odian y los critican con fiereza [ciegos en su caparazón de muerte en vida], y es que no se dan cuenta de lo que significa tirarse a la calle para ser, cuando no se ha podido durante un año entero [esos tipos son los de sentimientos centrípetos, los que buscan lástima en el absurdo de su aburrimiento].
En fin, que me alegro de ver el movimiento de la gente disfrutando del corto respirar en todo un año. Felices fiestas a todos, hasta a ellos.

30 de agosto de 2008


“Éste es el espacio que tengo que llenar. El primer día que lo vi me pareció pequeño. Ayer, cuando fui a ver cómo iban los paños que había encargado, me acojoné, pues no tengo aún nada medianamente digno para colgar en ese vacío.



Este horno estuvo dos días intentando entenderme, pero no nos pusimos de acuerdo.


Hoy mi desesperanza está depositada en este monstruito. Ya ha desastrado la obra de otros. Con la mía le he pedido compasión, pero no sé si nos caemos bien. Llueve y se respira un ambiente triste. Esperábamos tener condiciones técnicas aceptables, pero la realidad ha sido demoledora y se acumula desesperanza. No entendemos cómo se puede hacer un esfuerzo económico tan bestial para construir los museos y, sin embargo, no se dota de medios a los talleres. La sensación que produce este sinsentido es que nuestro trabajo no interesa en absoluto.”

CRÓNICA VIJARRENSE PARA A.H.

Alberto, no estás mejor que yo, y me temo que tampoco mucho peor.
Ayer pude ver a tu hijo en la inauguración de las casetas que darán vida a las fiestas bejaranas. Está hecho un tipo duro con cierto aniñamiento en la cara [me da que vuelve locas a las chicas, pues me detuve a observar cómo le miraban un par de ellas que salían del ‘Fresas’ y creo que estaban blanditas de ver al niño]. Guarda esa sonrisa reservada tan tuya y una lentitud elegante en los gestos que creo que viene de tu padre [hace un par de días me tomé un café con él en PdT y está extraordinario, puedes creerme].
El recinto festivo parece Pigalle este año, pues han sumado varias casetas a las que pusieron el año pasado y están montando un macroescenario que creo que le va a dar prestancia a todo el recinto. En el parque han montado las atracciones para niños [con mejor criterio que el pasado año] y el programa apunta muy buen rollito, ya que contaremos con Dover, Los Delinqüentes, La Negra, Las Melli, Rakel Winchester y un fin de fiesta rechulo con el coleguilla Paco Ortega y su banda, además de un montón de atracciones de calle que se moverán por toda la ciudad. Y este año han pensado en que el pregón lo vocee un ‘bufón’ que siempre me ha gustado mucho por su humor abstracto, Pedro Reyes [ya era hora de que se percatara un ayuntamiento de que los pregones deben darlos tipos divertidos que sepan arrancar sonrisas previas a lo que será risa franca durante las fiestas, que siempre escogen a pelmas egregios que aburren hasta a las escaleras de piedra de la iglesia de El Salvador]. En fin, que estamos de fiesta mientras tú curras con esa tensión de no tener medios suficientes… pero ya te queda menos, hermano.
Yo ando trabando un asunto que será importante para la ciudad si obtenemos el apoyo institucional [ayuntamiento, diputación, universidad, Junta de CyL…]. La idea consiste en crear un encuentro de escritores estable en la ciudad, pero un encuentro con mirada hacia fuera y capaz de propiciar una participación activa y masiva de bejaranos. Para conseguirlo, tendremos una reunión de contraste el día dos en Béjar, a la que asistirán El director de la Fundación Juan Ramón Jiménez onubense, Antonio Ramírez Almanza; el poeta y coordinador de Voces del Extremo, Antoñito Orihuela; gente de la Fundación José Hierro y nombres tan sonoros como David Torres, Jesús Urceloy o el coleguilla Navas; los coordinadores de PAN, el encuentro de poesía, arte y edición más en auge en Salamanca [representado aquí por Fabio R. De la Flor y Ben Clark]; el entorno de la Universidad de Salamanca en el cuerpo y alma de Fernando R. De la Flor; la valiosa vía madrileña de José Luis Morante y el tirón racial de Paquito Ortega, con sus vínculos en la Fundación Autor. A ellos se sumarán algunas concejalas de Béjar y algún bejarano invitado con capacidad de aportar reflexión y mirada distante… entre todos intentaremos darle forma a una semana que debe brillar en el año con luz propia. Estoy muy ilusionado con el tema, amigo… ya te contaré.
Te dejo ahora el programa de fiestas para que te hagas una idea y los que visiten esta bitácora se piensen el echar un viajecito a Béjar durante estos días.

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PROGRAMA DE FIESTAS 2008 EN BÉJAR

MARTES DÍA 2 DE SEPTIEMBRE
22,00 H. LA NEGRA EN CONCIERTO
TEATRO CERVANTES

MIÉRCOLES DÍA 3 DE SEPTIEMBRE
22,00 H. HUMOR, LOCURA Y MÚSICA PAGAGNINI
TEATRO CERVANTES

JUEVES DÍA 4 DE SEPTIEMBRE
22,00 H. FUSIÓN DE CULTURAS... LAS MELLI EN CONCIERTO
TEATRO CERVANTES

VIERNES DÍA 5 DE SEPTIEMBRE
20,00 H. PASACALLES DE LAS PEÑAS
ACOMPAÑADOS DE LA CHARANGA LOS MILONGAS
21,00 H. PREGÓN DE LAS FIESTAS A CARGO DE PEDRO REYES
21,30 H. CHUPINAZO
ANIMACIÓN CALLE
LAFRA (MÚSICAS DEL MUNDO)
1º PASE: 13,00 H. CAÑO COMENDADOR
2º PASE: 19,00 H. CAÑO COMENDADOR
CIRCO DEDOS (TEATRO GESTUAL Y FÍSICO)
1º PASE: 12,00 H. PARQUE ZONA OLA
2º PASE: 20,30 H. PARQUE ZONA OLA
23,00 H. DOVER EN CONCIERTO
ESCENARIO ATRACCIONES (PLAZA DE SANTA TERESA)
01,30 H. ORQUESTA CANON
CAMIÓN – ESCENARIO (PLAZA DE SANTA TERESA)

SÁBADO DÍA 6 DE SEPTIEMBRE
ANIMACIÓN DE CALLE
SELVA DE MAR (MÚSICAS DEL MUNDO)
1º PASE: 13,00 H. C/ MAYOR: PLAZUELA DE GÓMEZ RODULFO
2º PASE: 20,00 H. C/ MAYOR: PLAZUELA DE GÓMEZ RODULFO
BABA BOBO (TEATRO GESTUAL DE CALLE)
1º PASE: 12,00 H. PARQUE ZONA OLA
2º PASE: 19,00 H. PARQUE ZONA OLA
21,00 H. LA NOCHE ALTERNATIVA CON THE MELOCOTONS
TEATRO CERVANTES
23,00 H. ORQUESTA DIAMANTE SHOW BAND
ESCENARIO ATRACCIONES (PLAZA DE SANTA TERESA)

DOMINGO DÍA 7 DE SEPTIEMBRE
ANIMACIÓN CALLE
12,00 H. ESPECTÁCULO INFANTIL CON LOS PIRATAS
PLAZA DE SANTA TERESA
ANIMACIÓN DE CALLE
LA BRASSA BAND (MÚSICAS DEL MUNDO)
1º PASE: 13,00 H. PARQUE ZONA OLA
2º PASE: 19,00 H. PARQUE ZONA OLA
22,00 H. RAKEL WINCHESTER EN CONCIERTO
ESCENARIO ATRACCIONES (PLAZA DE SANTA TERESA)
24,00 H. ORQUESTA LA HUELLA
CAMIÓN – ESCENARIO (PLAZA DE SANTA TERESA)

LUNES DÍA 8 DE SEPTIEMBRE
22,00 H. LOS DELINQÜENTES EN CONCIERTO
ESCENARIO ATRACCIONES (PLAZA DE SANTA TERESA)
24,00 H. ORQUESTA TOP LIDER
CAMIÓN - ESCENARIO (PLAZA DE SANTA TERESA)

MARTES DÍA 9 DE SEPTIEMBRE
11,00 H. CHARANGA LOS MILONGAS
21,00 H. ENTRE EL POETA Y EL CANALLA PACO ORTEGA EN CONCIERTO
TEATRO CERVANTES
23,00 H. GRAN EXHIBICIÓN DE FUEGOS ARTIFICIALES
PLAZA MAYOR DE MALDONADO

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TOROS DÍA 7 DE SEPTIEMBRE
FESTIVAL SIN PICADORES
DAVID LUGUILLANO • JUAN DIEGO • JAVIER CASTAÑO • ALBERTO REVESADO
DÍA 8 DE SEPTIEMBRE
GRAN NOVILLADA CON PICADORES
JUAN SIRO • ALEJANDRO ESPLÁ • IVÁN PONCE PLAZA DE TOROS DE EL CASTAÑAR

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Dediqué la tarde a cuidar a Guille y a vigilar que Felipe estudiara un ratito e hiciera sus múltiples tareas [no puedo con él si no es bajo amenazas y castigos]. Cuando la cosa se calmó un poquito, ataqué sin rubor un cuadro matérico con el fin de quitarme la tensión [hacía mucho tiempo que no me desataba en pinturas y papeles]. Y me metí en un díptico que empezó con cierta búsqueda oriental [a la izquierda de la fotografía] y terminó en un auténtico volcán de materiales [a la derecha] con el que me sentí liberado de toda la mierda semanal. Ahora pretendo dejarlo secar para luego engolfarme en una tipografía que lo remate.
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La mujer abría su medusa para mí en el sueño de anoche, y eran de musgo húmedo sus rocas lumbares y del bambú mas tierno sus muslos de venado. Viéndola destrazada ante mi ardor de huesos, sentí su olor a muerte y a palmera, y le acepté el combate de rodillas, y dejé que su sombra soportara la mía, que acercara su boca hacia los arrozales mientras mi piel temblaba.
La mujer de mi sueño de anoche fulguraba en el mástil con sus senos pequeños y enrojecía girándose como un heliotropo en mi justo desnudo. Su piel se constelaba de lunares y pliegues semejando un campo de gramíneas meciéndose. El rojo de sus aguas más profundas era yacija de algas y de un limo encendido que me hacía voluble y desatado. Sus cabellos volaban llevados por el látigo del cuerpo y me tomaba en olas que eran como mareas poderosas.
La mujer de mi sueño de anoche tenía un rostro conocido que aún no he sabido desatar en mi memoria, una boca pequeña con la medida exacta, unos ojos de mirada agresiva [como estaño], unas caderas amplias [generosas] y un vientre parecido al horizonte.
Abría su medusa para mí y me mostraba el centro como una furia dulcísima y melosa.
Cuando iba a penetrarla abrí los ojos…
Hoy mi mano es mejor que otras semanas.
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