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Saturday, May 28, 2011

OTRO MAYO ES POSIBLE. Viaje a Madrid.


Ya arrastraba la piel algunos pesos zafios y el vocabulario se me venía haciendo más pequeño por ese mal absurdo del tipografo que incapacita a todo lo que no sean palabras. Ya era necesidad casi científica volver a una calle ajena y hablar con faltas de ortografía, como entonces. En este punto hay que decir que a veces, solo a veces, el fin justifica cualquier medio y cualquier miedo, que lo tengo muy claro.
Así las cosas, con la herida bien puesta entre las cejas y cierto remordimiento infantil y libertario [que a veces es lo mismo] me puse en carretera... y vi que España sigue en obras y a medio hacer, mientras me sobrevolaban rapaces y jilgueros, estorninos y urracas... también cigüeñas blancas.
La carretera es tráfago, pero el viaje es como un baño fresquito y reparador... y acercarse a Madrid es como jugar en un ‘Palé’ sin fichas, con casitas y hoteles, con enormes fajos de billetes falsos, pero sin fichas.

Después de una chapata con jamón en área de servicio... las luces, la ciudad, el tráfico, la gente... y en dirección Valencia, mi parada inexcusable, Rivas Vaciamadrid [llegar a Madrid es ver primero y siempre a mi amigo José Luis Morante, mi hermano poético, mi carnal, un tipo 'padre' donde los haya]... esperé media hora a que saliera de su trabajo, y lo hice paseando por el centro comercial que era el lugar fijado a nuestra cita... todo se vende o alquila en aquel sitio tan repetido en mis viajes, y los menús del día a han pasado de los quince euros de hace un par de años a los ocho euros de hoy y sin clientes esperando mesa [esto es la crisis real, me dije, la crisis verdadera de la democracia irreal]... antes bullía de público a cualquier hora, de ejecutivos menores con sus móviles abiertos, de inmigrantes con trabajo y de gente comprando mercaderías de todo tipo... hoy es un cromo repetido que ya no quiere nadie, espacio hacia la soledad y desatino.

Llegó mi amigo y nos fundimos en uno de esos abrazos fuertes en los que fluye cualquier cosa pendiente para hacerse común y compartida. Comimos a ocho euros y salimos veloces a un café, ya en Madrid, con el gran Urceloco [que, con su generosidad de siempre, me presto plaza de cochera en Tirso de Molina... una pasada para mi incapacidad circulatoria capitalina].
Jesús, Urceloco, apareció cojitranco y bastonero... juraba en arameo contra Gallardón porque se había herido con un bolardo asesino puesto a traición por el alcalde ganglio. Me dio penita encontrarme así a mi amigo, sufriendo –que sufría, se le notaba a voces– y sonriendo. Subimos a su casa para tomar café y charlar un ratito [el café estuvo bueno].
Luego llegó mi prisa por asomar en Sol, mis ganas por estar entre los hijos nuevos de Stéphane Hessel... y a Sol fuimos despacio [que Urce no está para prisas en estos días] y charlando del mundo y sus caries enormes.

Y Sol era una fiesta de calor y personas, una fiesta magnífica de la posibilidad, una fiesta cansada y necesaria con cierto tono de infección bullendo... me asombró la organización perfecta del poblado en el kilómetro cero de esta jodida piel de toro, la emoción, el trasiego de tipos variopintos mezclados en un deseo común de ser ‘comienzo’... me dio la sensación de estar viviendo el momento más importante de mi vida, de estar entre la gente capaz de propiciar lo que se venga y como sea... y abrí mí boca de admiración para no cerrarla hasta salir de allí, y me animé a hacer un cartel que dejé a su suerte en entre los miles de ellos que allí había... y me sentí feliz y triste a la vez... y presentí esperanza.
Como el calor era grande y se hacía insoportable, y como vi a mi amigo Urce bastante tocado físicamente... sugerí un cafetito en terraza de la calle Montera, justo a la salidita de Sol, para seguir disfrutando con los ojos de esa impronta bellísima llena de jóvenes que hará saltar cualquier día esta mierda de sistema por los aires... y llegó el contraste... junto a la voz cabreada del pueblo, la hilera interminable de árboles con su inseparable prostituta del Este, los multiplicados tipos del ‘compro oro’, las lectoras de manos y las echadoras de Tarot, los chulos vigilando, los pijos con mirada recelosa y pantalones apretados, la España de gomina fundida a la de lumpen y rozándose con la que clama una democracia real en una sola calle... pero esta vez no olía mal Madrid, como en otros viajes... esta vez olía a algo inesperado que aún no he sido capaz de definir.

Y Morante tuvo que dejarnos, pues debía estar presente en un acto de librería ‘La Central’ con Luis García Montero para presentar su último libro en ‘Cátedra’ [ed.]... y caminé con Urce, despacito y charlando, para acercarnos poco a poco hasta “Tipos Infames”, el local donde se desarrollaría el acto de entrega de los premios Charcolive.
En este punto quiero detenerme en Jesús Urceloy para decir de él que es pura generosidad a pesar de ser un escritor maltratado [no maldito, ojo], olvidado por muchos a los que ayudó a subir, hermosamente afectuoso, vivo como una liebre joven, atrevido hasta el riesgo [no sé si eso es ser ‘procaz’], ocurrente, brillante... y necesitado de un afecto intelectual que se merece como nadie [yo no perdono ciertos olvidos... y mucho menos algunos de los que han caído sobre Jesús, pero el tiempo pone y quita, y esa será su venganza]. Quiero a Jesús y basta.

Y llegamos, más a trancas que a barrancas, hasta el lugar eventual [el del evento] para encontrarnos con Rafa Pérez Castells y recordar viejos tiempos, para conocer a su compañera, verdaderamente encantadora; para reencontrarme con Álvaro Muñoz Robledano [un tipo grande donde los haya... nunca olvidaré el detalle que tuvo conmigo al apretarme la mano para dejarme en la mía una aportación a los proyectos solidarios de SBQ], que es pura mordacidaz y un magnífico poeta, para volver a abrazar a mi David Torres [otro amigo grande que tuvo un detalle par al de Álvaro... mil gracias] y decirle eso de “me encanta tener amigos ‘de izquierdas de derechas’ a los que machacar a achuchones” [le noté muy afectado por su perrito, que anda el pobre metido en una enfermedad terminal]... siempre aprendo tanto de su conversación, y abrazar al ‘jovencito’ Antonio Rómar mientras me dejaba llevar por su entusiasmo narrativo.
También recuperé a un amigo viejo del que no sabía nada desde hace unos quince años, el artista plástico José Miguel Palacio, un maestro del hiperrealismo con el que pasé unos días estupendos en Béjar cuando éramos más jóvenes.

Y llegó la hora del evento y me sentí verdaderamente feliz de estar entre tantos amigos buenos para poder dotar a SBQ de una cantidad muy necesaria en estos días difíciles... leí mi poema y escuché los poemas de cada uno de los finalistas con emoción... y conocí a la italiana Roberta Parisio, que se alzó con el segundo premio [realmente encantadora], y al tercer premiado, Rodrigo Cueto, un madrileño entusiasta y comprometido que me pareció muy buena gente.
Luego un catering de sushi [qué poco avezado estoy yo en esos sabores y esas texturas] y una cena deliciosa y entrañable.
Antes de tomar mi camino de vuelta, le dejé a Jesús unos ejemplares de STANDDART para que hiciera proselitismo entre su gente y sus alumnos del taller de poesía.

Regresé a casa muy tarde, pues a pesar de que Jesús me había hecho un plano para poder salir de Madrid con facilidad, una de las calles que debía seguir estaba cortada y me perdí inexorablente hasta tener que tomar la determinación de pedirle a un taxista que me pusiera camino de la A6... me dormía por el camino y tuve que parar a tomarme un Cola-Cao frío en el área de servicio de Villacastín para recuperarme. Durante todo el viaje de vuelta mi cabeza viajaba entre Perú y la Plaza del Sol madrileña mientras seguía convencido de que el fin, a veces, justifica cualquier medio y cualquier miedo...
Durante todo el día, no sé por qué, estuvo presente en mi cabeza Hugo Izarra.
Llegué verdaderamente agotado, pero muy feliz.

Con Lobo, Álvaro Muñoz Robledano y Rafael Pérez Castells intentando el sushi.

Y como tontería final, pues que vi uno de mis últimos libros en los estantes de una librería madrileña... es la hostia.

Sunday, February 20, 2011

Entre Gilgamesh y Casariego...



Vinieron a visitarme Jesús Urceloy y Marisol con las nuevas noticias del pantano y un par de libros chulos [“Historia y Poesía” –el discurso de entrada de L. A. de Cuenca en la Real Academia de la Historia– y “Antilogía Contrapoesía de poetas reversados”, con poemas de Casariego, Escarpa, A. Martínez y Scala], de los que uno, la antología, era un regalo del colega Gonzalo Escarpa y traído por mis amigos con una dedicatoria no sé si entrañable o profundamente cabrona. Dice: “Para Pipe, ese ejemplo a seguir que, por suerte, nadie sigue. Un abrazo, Pipón. G.”.
Dejé mis nuevos libros sobre la mesa, aguardando un ratillo libre para su lectura, y me fui con mis amigos a degustar unas cañitas por los bares de Béjar y a charlar sobre asuntos banales y profundos [estos últimos tratados desde la pura banalidad]... salieron David Torres y su nueva novela, de la que había recibido ayer mismo notificación del autor por fbk [“Querido Komen, quería invitarte a la presentación de mi nuevo libro, PUNTO DE FISIÓN, que tendrá lugar el 2 de marzo miércoles en el Círculo de Bellas Artes, a las 20.00 horas. Ya le he mandado un abrazo al Urce. Vente, que hace mucho que no te veo el pelo y a mí ya me va faltando. Un abrazo. David.”], con esos detalles pequeños que luego terminan siendo historia de la historia y que lo hacen todo mucho más entrañable y más cercano que los juegos económicos editoriales [es en estas cosas en las que me siento especial, en el poder conocer de primera mano los juegos creativos, los hallazgos casuales, las fuentes precisas, las referencias nada concisas, las obligaciones debidas y los resultados de todo ese batiburrillo de vida alrededor de una obra y un autor]... Luis García Montero, que entró en nuestra conversación mientras le echábamos un vistazo al suplemento cultural de ABC, en el que salía a doble página, con foto grande y dos poemas de baja cota. Discutimos un ratito sobre el valor de la poesía de Luis, dándose la premisa de que a mí me gusta, enfrentada al uso que el poeta ejerce de su statu y a lo impudoroso del enfrentamiento de su ‘ideología’ predicada con el uso de los medios y sus guiños constantes al poder... de Ana Belén y Víctor Manuel, y por las mismas causas, pues me contó Urce que han realizado una campaña publicitaria carísima para Esperanza Aguirre y se han quedado tan panchos en su casilla de izquierdas... de la ministra Sinde y de su lucha mal trazada contra ‘series yonkis’ o ‘elrestoesruido’... del genial Woody Allen, del que Urce recordó enseguida un fragmento de los diálogos de ‘Annie Hall’: “¿Conocen este chiste? Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña y dice una: Vaya, aquí la comida es realmente terrible. Y contesta la otra: Sí, y además las raciones son tan pequeñas... Pues, básicamente, así es como me parece la vida. Llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza... Y sin embargo se acaba demasiado deprisa.”... y de muchos otros tipos, que conversar con JU y MS es siempre como asistir a un bazar hermoso... luego mis amigos decidieron ir al cine y me dejaron un tiempo estupendo para echar un vistazo a mis nuevos libros.
El discurso de entrada de LA en la Real Academia de la Historia me pareció un texto elegante y hasta arriesgado para el contexto de la institución... degusté la prosapia y los ingentes conocimientos de LA y disfruté especialmente de los tramos dedicados a la mesopotámica ‘Epopeya de Gilgamesh’ y a Constantino Pedro Cavafis...
Luego le tocó el turno a la “Antilogía Contrapoesía”... toda una belleza editorial y de diseño esta pieza de la editorial ‘Ya lo dijo Casimiro Parker” [recomiendo el libro a curiosos de la buena edición, a amantes del diseño gráfico y a bibliófilos nuevos y viejos]... y allí me encontré con hermosas sorpresas de Pedro Casriego Córdoba, como el ‘Te quiero porque tu corazón es barato’, que conservo en una edición antigua a la que vuelvo de vez en cuando... con un Arturo Martínez absolutamente desconocido para mí hasta la fecha y que me dejó frío con su propuesta [no me parece un acierto por parte del antólogo embocar esta obra en el tejado de la de Casariego]... Eduardo Scala en su tono capitular de bordado y crucigrama [es bueno en lo suyo]... y Gonzalo Escarpa en esa peligrosa modernidad que a veces luce radiante y otras veces se acerca al juego trilero de los vasos en una mesa plegable. Un libro de verdadero riesgo en todos los sentidos que nace medio salvado por la hermosa huella Casariego y el sobresaliente diseño de ‘HARPO Comunicación’.
El resultado general es el de haber pasado un buen día de amigos y lectura, cosa que agradezco [aunque solo de vez en cuando].


Saturday, March 31, 2007

Tocar es poseer... mirar es robar un poco.

Quien toca toma posesión de lo tocado, lo hace suyo, lo adhiere a sí y lo interpreta, pero lo tocado toma conciencia de tal posesión… Quien mira, roba. Quien mira una boca, roba. Quien mira unos pechos, roba. Quien mira a unos ojos, roba.
Poseer y robar. Poseer para tener. Poseer para destruir. Poseer para intentar permanecer en lo poseído… Robar para sentir la tensión de quien no sabe que está perdiendo. Robar para poseer. Robar para permanecer en lo robado.

MEME
Me invita el colega Javier Méndez Llamazares a participar en una “meme” iniciada, al parecer, por Álvaro Valverde. La cosa consiste en copiar las cinco primeras frases del segundo párrafo de la página 139 del primer libro que tengas a mano.
Yo copio de “¿Para qué sirve el arte?”, de John Carey:

“La sencilla distinción de Laski, junto con la intervención del lord justice Coleridge, nos proporciona una manera de diferenciar a los amantes del arte. La pregunta que debemos formularnos es: ¿cómo el amor que alguien siente hacia el arte afecta a su actitud hacia los seres humanos?”

Invito a esta meme/cadena al músico y poeta Diego Fernández Magdaleno, al poeta Jesús Urceloy y al escritor David Torres.
De Tontopoemas ©...


* "Blowin'in the wind" de Bob Dylan

Tuesday, January 9, 2007

Nunca se me caen los anillos... porque no llevo.


Me encanta que mi David Torres esté vivo y veloz, con más cintura que su púgil literario, pero con el mismo encaje. Sí me jode que meta en el mismo saco a la marasma fascista y a los colegas sociatas, pero me rasco y ya está, porque reconozco puntito de razón en la crítica. Un beso para el tipo duro [sé que a los tipos duros les joden los besos de ositos como yo... ja, ja, ja...] y mi perseverancia de que le den bien por el culo a «El Mundo» y al cacho carne baboso que lo dirige [PJR]. Ojo, pero eso no quita la simpatía, el afecto y la afición que le tengo yo a mi vicenadalino de letra clara y de palabras lúcidas [sobre todo en los programas Dragó telemadriles con noble hierático]. Queda en pie ese encuentro bejarano con ron añejo y patatas bravas. Besos otra vez, tío.
(18:05 horas) A las cuatro y media llegué a la sobremesa del cocido Hontiveros [me había invitado el hombre y pasé, que no me gusta nada comer fuera de casa]; allí estaban José Luis Rodríguez Antúnez [este tipo está creciendo bien, con la sonrisa puesta y con un magnífico don del guiño irónico. Me encanta charlar con él], José Manuel [el mejor fichaje Caja Duero de los últimos dos siglos], Richar [campeón en todo lo que se haga a lo grande y por el centro], Pepe [ajustando con fortuna el chiste a la ocasión] y Pedro Cubino [sencillamente brillante]. Fue un buen ratito en el que había que estar vivísimo para pillar todos y cada uno de los dobles y triples sentidos que corrieron por aquella mesa.
El mejor, sin duda, Pedrito, que, cómo bien dice de sí mismo, es un hombre de letras puras [yo diría que un pureta de la palabra justamente ácida]. Cada vez que coincidimos me sorprende con nuevas letanías que nadan en una originalidad sin precedentes conocidos por el que suscribe... Hasta el punto de que durante la charla me enteré de que tiene una serie de artículos publicados en «Béjar en Madrid» en los que tengo que bucear.

Sunday, January 7, 2007

A final de mes siempre caigo en la cuenta de que mi vida pertenece al banco que me da credito


Vuelvo a la realidad desde el desastre navideño con la noticia de que Felipe Benítez Reyes (Felipe Bonitos Rollos para la peña literaria) se ha llevado el premio «Nadal» con la misma facilidad con la que se llevó el magro «Hucha de Oro», el «Nacional de Poesía», el «Nacional de la Crítica», el «Ateneo de Sevilla» o el «Loewe». Vamos, que volvemos a la normalidad del fango, al engaño a los esclavos de la letra y al negocio editorial.
Claro, que don Felipe Bonitos vive de esto... Lo malo es que junto a él se presentaron otros trescientos y pico autores que también querrían vivir de esto y han visto por enésima vez que la realidad se la meriendan los popes aún antes de que suceda (no escribáis para competir, coño, que estáis tontos).
Con su pan se lo coma... y que sepa devolver bien los favores, que aún le quedan por pillar el «Reina Sofía», el «Príncipe de Asturias», el «Nacional de Literatura» y el «Cervantes».
Me gustaría saber qué piensa ahora mi colega David Torres.
¡¡¡País!!!
(11:34 horas) Enseñar debiera estar prohibido a la mayoría de los que practican esa profesión y no saben que lo que realmente debe inculcarse a los alumnos es el proceso y las técnicas con los que se puede acceder al conocimiento. No es lo mismo conseguir un alumno con disposición y curiosidad que un pequeño y monstruoso archivo de datos para la nada.
Los enseñantes cojean de tal visión de la enseñaza y fracasan por ello. Sí, fracasan, porque cada alumno que no progresa en sus aptitudes de curiosidad, crítica y duda, es un fracaso para quien le forma y, sobre todo, para la futura sociedad que deberá aguantarle, alimentarle y destruirle.
Los padres somos grandes culpables de los fracasos de nuestros hijos, claro que sí, por supuesto... y los enseñantes nefastos (que son miles) son los que suman la puntilla en esos materiales maleables que son los chicos.
Yo no quiero que mis hijos sepan a pies juntillas los nombres de los reyes godos, las herramientas necesarias para fabricar tornillos o las mediciones correctas para hallar el valor de una apotegma... lo que quiero, lo que necesito, coño, es que comprendan que hay una historia en la que hurgar, un material con el que construir y un proceso con el que lograr aciertos sin tener que demorarse en errores. Quiero que los formen en la curiosidad, en el deseo de averiguar, en la manera de acceder de forma autónoma a las soluciones de los problemas que se les planteen.
Ellos, nuestros hijos, están fracasando... y con ellos fracasamos todos (ojo, y cuando digo que nuestros hijos están fracasando, también me refiero a los brillantemente integrados en el sistema... ellos son los que sentirán el fracaso pasado mañana y con más fuerza, con más dolor, con más desesperación).

(22:47 horas) Por la tarde/noche vinieron a visitarme Malick, Youssouph y Abdalá con el fin de ver las fotografías que les hice durante la última semana. Reímos, les saqué algunas copias y al final me mostraron su preocupación por el estado de sus cosas. Yo volví a tranquilizarles con la historia [real] de que su situación es mil veces mejor que la de la amplia mayoría de sus compañeros de viaje y de ganas. Ellos sólo tienen que esperar a que les llegue esa cosa tan curiosa del «arraigo» [dos años demostrados de estancia en España] para poder empezar a tramitar sus papeles. Les repetí por enésima vez que aquí están de puta madre, que tiene todas sus necesidades cubiertas por arriba y que ya han hecho un magnífico círculo de simpatía y amistad que les ayudará a sobrellevar su espera.
Volví también a mi perorata sobre la tipología de personas con las que no deben mantener trato, de cómo deben moverse, a qué horas no deben salir de casa y cómo deben comportarse con la gente con la que se rozan a diario. La verdad es que me da la sensación de que aprenden rápido, pero luego el tiempo me va demostrando lo contrario [hace tan sólo una semana que Malick fue detenido por la Guardia Civil mientras paseaba por la carretera general dirección Béjar/Salamanca, y la cosa fue sería, que ya empezaron los trámites en extranjería para devolverlo a Gambia y me tocó mover Roma con Santiago para poder sacarle de ese jodido atolladero].
No sé cómo vamos a salir de esta, y ya son tres los africanos que han puesto sus esperanzas en Juanito y en mí.

Monday, August 14, 2006

Gao Xingjian

Después de un montón de días llenos de trabajo y tensión, hoy hago puente y me siento como vacío. Al salir de casa me he dado una vuelta tranquila por Béjar para ver cómo actúa el nuevo plan circulatorio municipal y sólo me salen quejas que indican una tremenda falta de previsión y de diseño por parte de los munícipes. Lo peor es que han puesto en marcha su jodido experimento cuando más movimiento de personas y automóviles hay en la ciudad estrechísima, sin pensar en ningún momento en que las molestias que le procuran al autóctono y al foráneo son de cabreo absoluto.
Sólo se me ocurre que ante la previsión de una debacle electoral en la ciudad, el alcalde y su equipo están entonando un dramático canto de cisne que, para más inri, además de molesto, dejará las arcas vacías a los que vengan.

(11:07 horas) Veo en internet que David Torres se acuerda de mí en un artículo sobre la mano izquierda de la empresa Yanko para despedir a sus curritos que ha publicado «El Mundo». «Agradecido... y emocionado...» le envío un saludo al colega de la vega, al que prometo regalarle una edición antigua del diccionario VOX escolar cuando crucemos las miradas. Zenk.

(13:11 horas) Mañana celebraré con mi mujer y con mis hijos la friolera de 24 años de matrimonio, unos años magníficos, llenos de intensidad y de libertad, con tristezas y alegrías, pero siempre en una piña tranquila.
Y tengo claro que toda la armonía que he disfrutado durante estos años proviene de mi Mª Ángeles, tanquila y clara, sabiendo siempre dejarme espacio en el crecer individualmente y sonriendo ante cada una de mis boutades. Si de algo tengo por lo que felicitarme en la vida, es por haber encontrado los lazos con una mujer que desde el silencio sabe respetar la libertad sin gestos altisonantes. ¡Gracias por todo tu tiempo compartido conmigo, reina!
(22:34 horas) Hoy, cuando subía a Palomares a recoger a mi familia, me he encontrado con mi amigo Pepe Servando, su mujer y sus hijos. Encantadores. El día está colmado cuando se recupera una amistad de las buenas, de las de juventud, y se aprecia que todo va bien.

La tarde la he pasado pintando un homenaje a Alfred Hitchcock y he disfrutado como un enano manchándome de tinta china y viendo nacer lo que tenía en la cabezota metido como una espina. No me ha quedado mal del todo, coño.