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Sunday, January 20, 2008

Es la hostia....


Desde el punto de vista gnoseológico, Dios es un absurdo que excede a la calidad humana, pues su definición [definir como acotar, marcar, señalar y limitar] resulta imposible sin más, ya que no se basa en un soporte material y, por tanto, no admite definición ni valor de ‘existencia’.
Claro que podríamos pensar que en la percepción del mundo desde el punto de vista de una bacteria, el hombre tampoco admite definición, aunque sí la misma posibilidad de existencia que los planetas, las estrellas o las galaxias [no son susceptibles de ser poseídos por la mano, pero sí por ‘la razón de la lógica’, circunstancia que tampoco le cabe a una improbable definición de Dios]. Así pues, el hecho de plantearse una definición de Dios y arbitrar su existencia carece en sí mismo de sentido, ya que el hecho ‘Dios’ no existe como tal y, por tanto, no admite ser materia de conocimiento [anoto aquí el error de Nietzsche en su afirmación de que la muerte de Dios significa la liberación del hombre… Dios no puede morir porque no es, no existe].
Dios, entonces, resulta el marbete que responde a diversos sentimientos emotivos del hombre para los que no encuentra respuesta o sobre los que no puede arbitrar un solucionario lógico que le deje satisfecho. El hombre busca consuelo en la idea de Dios cuando es incapaz de encontrar razones [bien porque no tiene la capacidad suficiente para razonar, porque no tiene el valor para hacerlo o porque simplemente teme por el resultado cierto que le aportará la razón y lo niega amparándose en la facilidad de la palabra ‘Dios’].
Pordría entonces decirse que Dios es cobardía del hombre… como puede también decirse que si no existe Dios, el ateísmo es un absurdo, ya que consiste en negar algo que por definición no existe [es un juego muy curioso al que me gusta jugar con frecuencia].
Y ahora viene el problema… ¿Qué cojones hacemos con esa multitud que vive por y para Dios, que mata y da la vida por Dios, que suspira y expira por él, que se enriquece a su costa y arruina y somete en su nombre?, ¿qué podemos hacer con esa turbamulta de creyentes que dominan el mundo y lo dirigen amparados en una vaciedad conceptual que no tiene ni posibilidad de definición?, ¿cómo podemos poner solución a un problema que tenemos y sufrimos en el estado de ‘realidad’ si su generador pertenece al campo de lo inconcreto por inexistente?
Es la hostia, ¿no?
•••
Después de comer, ‘peluché’ un ratito con Guillermo y su amiguito Dani en el sofá y les gané gracias al secreto ‘mordisco de vaca’ que practico con maestría en los muslos de mis cotrincantes… aún así, vencidos con mis mejores/peores artes, los críos se agarraron a mis tobillos y no me dejaban salir de casa, por lo que tuve que practicar con ellos la técnica del dedo eléctrico en la cintura, que los dejó a puntito de pis tumbados sobre el suelo. Y mira que sé que no era un combate equilibrado, pero los jodidos chavales se defendían como leones y hasta me tiraban tarascadas a los ‘güevanillos’, por lo que debía estar atento y ágil para no sufrir un desaguisado en mi entrepierna.
Estas peleas me dejan absolutamente feliz y me dan la dimensión de lo que soy y de lo que quiero ser, además de un regusto especial de padre que me encanta sentir de vez en cuando, a pesar de que ya me agoto un poquito bajo la insistencia incansable de los chavales.
Es entonces –después de estas ‘peluchas’ divinas– cuando percibo que sí puede darse una definición de Dios, que no es otra que yo mismo sonriendo agotado.
Ayer alguien me dijo que creía más en Dios porque me había conocido… y yo debiera haberle contestado que es normal, porque yo soy Dios, un dios capaz de lo mejor y de lo peor, un dios imperfecto y absolutamente finito, un dios de andar por casa en gayumbos y sin camiseta, con los pies desnudos y el pelo despeinado, mitad diablo también…
Ahora tengo gatas [agujetas] producidas por mi trabajo físico de Dios, y decido con cierta sorna bíblica que son buenas, muy buenas.
Lo único malo es que para mí los domingos no son ‘días de guardar’ [¿qué expresión, verdad?]… así que me he dado un paseo largo [no como los de Antonio G., que me moriría de asfixia siguiendo a Trucho] por “Noche de escupir cerveza y maldiciones” junto a Charles Bukowski y Sheri Martinelli… así hemos paseado juntos por “un gemido bestial está muy bien pero el lloriqueo y la afectación no sirven para nada…”, luego caminamos sonriendo por “… El hombre no está destinado a entender la naturaleza de la mujer. Si así fuera la evitaría por completo y el plan natural de la naturaleza se iría al garete…”, y rematamos agotados llegándonos hasta “Ahora voy a pillarme un ciego de la hostia. Algo me ha interrumpido la jornada, pero ahora voy a llenar el tanque de nuevo… claro, cariño, ¿por qué no?… otra vez he perdido el boli…”. Y ahora reposo un ratito escuchando la voz divina de Paula Bas.
En fin… cosas de dioses.


Monday, December 24, 2007

El mundo es un fracaso del hombre.


‘Tenemos que mentir porque sabemos poco y aprendemos mal’, decía Zaratustra desde la mano prodigiosa de Federico Nietzsche. Y es que somos superficiales en esencia, en presencia y en aprendizaje. Nos falta profundidad en todo… y así nos va.
De una pincelada somos capaces de imaginar el universo, de inventarlo… y de esa pincela hacemos aserto, y desde ella trabajamos con un falso valor de ‘verdad’. No es serio el hombre, nunca lo ha sido. Solo lúcidas individualidades han sido capaces de profundizar, pero enseguida vieron que hacerlo también suponía un error, pues en lo más profundo siempre quedaba nítida la derrota como pepitas de un material preciado y tan peligroso como la desaparición misma, como la nada.
Yo sé poco y aprendo mal, siempre disperso en mil batallas generales y pequeñas, sin minuciosidad alguna, sin darle valor al detalle que compone y pule la idea exacta.
Una vida no es suficiente para unos pocos, pero sobra por todos lados para la mayoría… y yo quisiera que no me diera tiempo, que me faltase hasta la desesperación… pero todo se convoca en dejarme pasmado, boquiabierto, vacío de pensamientos e ideas, como agotado de no hacer y de no elucubrar… y el tiempo se gasta mal así, se gasta jodidamente mal, dejándome insatisfecho siempre para satisfacerle.
Hoy salí a la calle para recoger un regalo para mis padres y todo era bullicio consumista, y me sentí mal de pertenecer a este grupo humano que gasta sus recursos sin darse una moral correcta, sin sentir remordimiento del hambre y de la necesidad. Todos haciéndole el juego a las hienas del gran capital, todos embarcados en una nave que en su singladura no es capaz de recoger a los náufragos que se cruzan con ella, ni siquiera de tirarles algunas viandas para que sobrevivan una jornada más.
Los escaparates lucían sus frases vacías rodeadas de luces y me entraron unas hermosas ganas de destruirlo todo, de vocear desnudándome que son/somos unos jodidos miserables sin conciencia.
Un negrito con un gorro rojo de lana miraba los teléfonos móviles en un escaparate y en él se convocaba toda la tragedia del mundo.
Cuando seamos capaces de igualar el ‘yo soy’ con el ‘yo debo ser’ y el ‘yo tengo’ con el ‘tú debes tener’, todo empezará a ser de otra forma, una forma que procederá del fondo [ese fondo al que nunca llegamos porque tememos hacerlo]. Entonces comenzará a gestarse la nueva revolución pendiente, la utópica revolución que nos haga iguales por arriba y por abajo.
El mundo es un fracaso del hombre.

SAVONAROLA DE PAPEL (II)
[Jugando con sobres]



















De FUMADORAS

Monday, September 3, 2007

Camino de reconocimiento.


Hay palabras que viven en un halo de positividad aceptado y que, sin embargo, contienen el mal del mundo… Moral, ética, bien, virtud, libertad, felicidad, paz… son términos que abundan en la codicia humana como configuradores de las máscaras que deforman el valor de ‘verdad’ individual y colectiva que responde a la exacta realidad de cada uno de nosotros.
El mal a pecho descubierto es mucho más sano que todo lo positivo que enmascara y oculta la ‘verdad’ de un hombre.
(10:37 horas) Escribió Paul Valéry que ‘sólo leemos bien aquello que leemos con un propósito personal. Puede ser para adquirir algún poder. Puede ser por odio a su autor.’, y es cierto en mi caso si miro atrás y observo el extenso cementerio de mis lecturas [aunque yo sumo más consideraciones a la atención del interés lector, como, por ejemplo, odiar a alguien con un gusto demostrado por un autor o una obra]: Leí a Nietzsche y me aprendí algunos de sus pensamientos de memoria para epatar y sentirme superior en las conversaciones con algunos de mis amigos. Leí a Luis García Montero con mucho más interés [ya lo había leído antes con cierta abulia] cuando descubrí cómo se lo montó con Almudena Grandes [quizás fuera una mezcla de admiración y envidia]. Leí a Machado porque le encantaba a un acérrimo enemigo mío, y lo hice buscando la blandura poética para tirársela a la cara. Leí a Alberti cuando me enteré de que había abandonado a M. T. León enferma y se había ido con otra. Leí a Juan Ramón Jiménez para odiarle más cuando supe cómo había tratado a Zenobia. Leí a César Antonio Molina para machacar la verdad rijosa de Valente y, por ende, para hacerme con una opinión negativa y preparada sobre el poepolítico. Leí al Unamuno poeta (¿) para recrearme en la suerte de decir con jocosidad en mis saraos: ‘Salamanca… académica palanca…’. Leí a Ginsberg para fastidiar a dos colegas que solo hablaban de Federico Hölderlin [al que yo no acababa de pillarle el punto]. Leí a Edgard Lee Masters para machacar a George Bush. Leí a Ernesto Cardenal para mofarme del Espíritu Santo y de la Vrgen santa que pregonaba aquel Juanpablosegundotequieretodoelmundo. Leí a Cernuda porque un periquito medio poeta le llamó ‘reinona’ en público y se mofó de su obra partiendo de esa circunstancia. Leí a James Boswell porque mi colega Norio me dijo que se me abriría un nuevo mundo en mis ambiciones diarísticas… y así podría continuar hasta el agotamiento dando (verdaderas) razones de lectura Valéry que son fiel indicativo de que siempre leo con cierto afán práctico y con una buena carga de puñetería.
En fin, que ya sé conocerme y ahora ando en el extraño camino de reconocerme.
De LECTORAS

Friday, August 18, 2006

Dai Sijie

Hay cierta urgencia en las vacaciones que elimina su presupuesto de descanso y lo transforma en una alteración nerviosa insufrible para los demás y llena de distorsión para quien las disfruta (?). Digo esto porque cada verano, cada puente, cada día festivo... me toca aguantar a los engendros vacacionales que lo ocupan todo con prisa y descabalan las vidas normales y ordenadas de los que no queremos disfrutarlas nunca –las vacaciones– si no es en clave de sosiego y calma.
Béjar es particularmente complicada en este tema, pues cualquier día que se preste para joder a los demás es punto de mira de una enorme cantidad de pijoapartes que te chamuscan la hora del café, que hacen interminables las colas de supermercado, que no dejan un puto aparcamiento a los tipos de diario o que te mandan a casa sin comer el día de tu aniversario, aunque hayas hecho reserva de mesa.
A mí me joden especialmente los madrileños, generalmente asilvestrados en los días de vino y rosas, maleducados como ninguno y llenos de ínfulas y añagazas con las que joder al paisanín primario que sólo quiere armonía y buen rollito.

(16:16 horas) Me asombra cómo Nietzsche invoca a los «valores eternos», como si hubiera algo eterno y, a más, con categoría de «valor» –F. N. lo hace contra la democracia–. Si su historia va por el campo de la moral –que va–, no hay nada más fuera de la moralidad que la invocación de una esfera superior y exclusiva, una conciencia de clase, como base de descalificación taxativa de los movimientos espirituales.
Si ha de ensalzarse un «valor» en la historia de la humanidad, ése ha de ser el de integración de cada uno de los individuos en una voluntad de igualdad, aunque ello lleve a una sociedad mediocre –destino, por otra parte, insoslayable, dado que el común de los humanos mortales somos materia recesiva y, por tanto, el rasero deberá ir siempre por lo bajo–. Sí, F. N., sólo reconociendo que nuestro percentil raya la estupidez y que no podemos guiarnos por una Ley Natural de corte fascista que elimina a los que no están en el plano evolutivo correcto, lograremos un camino común en el que crecer sin esas jodidas ínfulas de los «valores eternos» y estupideces parecidas que siempre aparecen en las sucias bocas de los que toman para sí la calificación de «nobleza» o «superioridad».
Sólo entendiendo que somos unidad vital y que el verdadero valor está en dotar de garantías a nuestras células más débiles, llegaremos a conformar un cuerpo armónico con el que avanzar –más despacio, claro–, pero avanzar todos a la vez... Ahí radica el valor de la democracia –sistema, por otra parte, lleno de incoherencias y fallos galácticos–, pero uno de los pocos que da «valor», respuesta y voz a los que nunca la tendrían en otros planteamientos sistemáticos sociales.
¿Qué ganamos con ello?: Sobre todo dignidad y calidad moral –no moralina. Y mejoras en la ponderación de la «diferencia», avances en la igualdad y dignidad para todos.
¿Qué perdemos?: Grandes avances científicos en pequeños márgenes temporales y una evolución mucho más elaborada del pensamiento y sus ramas múltiples... ¿Y qué?
¿Qué implica esa pérdida cualitativa?: Nada que no sea tiempo, y ese tiempo nunca se podría considerar como perdido, pues haría que los avances del tipo que fueran se asumieran con tranquilidad sin crear choques tecnológicos entre generaciones.

Thursday, June 29, 2006

Izumi Shikibu Nikki


Otra vez el correo cargado de buenas sorpresas: Un trabajo precioso de mi amigo galo Marceau Vasseur, que en compañía de Miguel Ángel Real ha realizado un trabajo en Francés que bajo el título «Poesie espagnole comtemporaine: des Novisimos a la poesie de l’Experience», recoge a una serie curiosa de poetas españoles –entre los que me encuentro– y aporta algo de obra de cada uno en edición bilingüe –gracias, amigo Marceau por el afecto.

Por otro lado, llega nuevo número de «Milenrama», el diez, con interesantísimas propuestas poéticas de Antonio Colinas –«¿Conocéis el lugar donde van a morir / las arias de Händel? .... Es el lugar donde la luz / llora luz...»–, Anna Ajmátova traducida por Dolores Corzo Moreno, mi Adita Salas –«Han cambiado / las cosas. No hace ruido la noche...»–, Jenaro Talens, Sergiy Zadan o Joaquinito Pérez Azaústre, entre otros. Siempre limpia y cuidada la propuesta «Milenrama», y yo agradecidísimo de ser receptor puntual de su sensibilidad y su poesía.
(16:25 horas) Decía Nietzsche que «Por lo que más se nos castiga es por nuestras virtudes», y decía magníficamente. Si tu virtud es decir lo que sientes y lo que piensas, te machacarán por ello; si tu virtud es la humildad de reconocer tus errores, harán herida de los mismos hasta que no puedan crecerle hermosas postillas; si eres vivamente inteligente y tienes reacciones rápidas y brillantes, te harán silencio; si sabes cómo alimentar al mundo, te matarán de hambre; si triunfas únicamente por tus méritos, conseguirán convencer al mundo de que los méritos son de otros... Y en el entretanto, a callar y a aguantar la expesura política (antaño la política era el reflejo vivo de la moral, y ahora se ha convertido en su contrario), a tolerar que quien dice que te premia y trabaja en tu beneficio pueda arrastrarte, a beber el acíbar que contiene el cántaro de los poderosos para intentar «ser» y «estar» –pero nunca dignamente–. Se elogian como nunca los defectos, se solapan los fallos con sonrisas, se da cobertura a la debilidad subsidiándola y poniendo difícil el camino de los tipos preclaros y bien formados, se da la calidad de nobleza a los más grandes tahúres de la Historia, se ensalza al ladrón y al proxeneta, al asesino frío y al genocida... y se hunde al sincero, al que se hace preguntas cada amanecer, al que no pide más que justicia...
El mundo es un cadáver infecto sin posibilidad de resurrección ni incluso de muerte sobre la muerte.

Sunday, June 25, 2006

Bucchoo


Me hace gracia ese sentimiento utilitarista de algunos poetas jóvenes –y de otros no tan jóvenes– que les lleva a predicar desde un sentimiento de falso anarquismo creativo que la producción artística no debe ceñirse a leyes arbitrarias (léanse, por ejemplo, las normas ortográficas, las de versificación, las distintas técnicas pictóricas o el rigor del pentagrama). Y a eso lo llaman «libertad» con la boca llena. Pero toda armonía necesita un orden previo, incluso cuando lo que se quiere mostrar es el caos.
De aquí mi cabreo total cuando leo a algunos engoladitos púberes jugando a inventar las vanguardias y creyéndose que en cada paso dado han logrado un descubrimiento vital para la Humanidad... ¡Infelices!... y hay tantos....
No les vendría mal a estos «munchanchinos» leerse el apartado 188 de «Más allá del bien y del mal», del inefable y cabreado Nietzsche. Una joya.

(12:29 horas) La relación con los demás, siempre, es grosera, por ello es absolutamente necesaria la soledad y el crecimiento individual. Dos hombres que se rozan desde la evolución solitaria hacen mucho menos grosero su roce, o por lo menos muestran una «suciedad» mejor elaborada y más llevadera como suciedad social.
Me gustaría tener la suficiente voluntad como para llegar a elaborar un estudio largo y profundo sobre mi idea de la individualidad como valor supremo del hombre en armonía con la naturaleza y en armonía con lo que se denomina el «hombre social». Destruir esa idea de que la individualidad es un valor conservador y troglodita y que, por contra, supone una fuerza inmensa con la que edificar una nueva sociedad más justa y evolucionada en la que el individuo es el mayor valor para la mejor construcción de su entorno. Mi mal es que nunca fui un tipo de voluntad ni de esfuerzo, así que tendré que ir dejando poco a poco mis pinceladas burdas para que juntas intenten conseguir un retrato nebuloso de lo que pienso.

(18:04 horas) Leo una entrevista última a Antonio López y anoto en mi cabeza algunas de sus respuestas: «...En el arte de nuestra época ... no hay ya fe en los grandes conceptos. Soy de esos pintores que trabaja sencillamente a través de las emociones. No confío en nada más. Las ideas, los conceptos, las aportaciones de los otros vienen después. Pero el sentimiento es lo que te hace singularizar una escena...»... el sentimiento y el aprendizaje que procuraron los «grandes conceptos», pues no somos nada sin el bagaje que nos empuja... «...Hay unos cuantos buenos artistas, y no necesariamente españoles, gente de mucho valor, que ha trabajado, gracias a Dios, fuera de lo normativo. Eso creo que no ha pasado en la literatura, pero en las artes plásticas ha explotado todo de una forma tremenda en la búsqueda de nuevos espacios...» ... Desde luego que en la literatura oficializada no ha pasado, pero sí en la periférica. El problema es que el apoyo de la clase dominante no esta por la labor de empujar a los escritores que se atreven con las fronteras... En todo caso, no es razón necesaria la de trabajar fuera de lo normativo para crear con potencia... ¿Antonio López trabaja fuera de lo normativo?...

«... Lo que llamamos la pintura de siempre ha convivido con los nuevos lenguajes que se han ido incorporando. Y éstos han intervenido en nuestro trabajo de una forma extraordinaria. Una ciudad pintada por mí es muy distinta a una vista por Pisarro o Canaletto o Hopper. Todos somos personas de nuestra época... Si no es más que el lenguaje. Estamos contando la misma historia desde la profundidad. Mi generación, por ejemplo, está diciendo las cosas desde una dicción más sombría que la de la gente que viene después... Son la España y el mundo de nuestros días...»... ¿fuera de lo normativo o...?... «Ahora mismo, nos movemos en los terrenos de la incertidumbre. En todo: en el amor, en la religión, en la política. ¿Qué ha sido de las ideologías del siglo XX, tan sólidas en su momento: el comunismo, el fascismo...? Nada. Todo se ha venido abajo. Lo que nos queda son conceptos universales que saltan sobre los dogmas. Eso te lleva a la incertidumbre, a la necesidad de inventar tu propia vida y la libertad. Es extraordinario. ¿No queríamos libertad? Pues esto es. Y merece la pena.»... Conceptos universales que saltan sobre los dogmas... buena frase, Antonio, y merece la pena, claro.

Thursday, June 1, 2006

Shichiban Nikki

¡Joder con los sentimientos de renuncia! Hay tanto prójimo amparado en ellos, jugando al «por y para los demás», que sería necesaria una operación mediática de desenmascaramiento. Yo dudo de todos, hasta de mí mismo, cuando dicen/digo que hacen/hago cosas desinteresadamente. Sospechemos de estas actitudes y seamos duros frente a ellas. Es fundamental saber el terreno sobre el que se pisa y, sobre todo, que la verdadera intención del hombre como individuo responde siempre a una dura ley natural de supervivencia (las religiones saben demasiado de este tema... y lo utilizan).

(15:55 horas) He visto un documental sobre el proceso de creación de la canción de J. Lennon «Démosle una oportunidad a la paz», y ha sido como volver a mis años setenta, con aquellos sentimientos sociales de utopía y con el alma radical.
Recuerdo que por entonces coincidía con un Jesús Caldera ORT, con Mercedes Sosa o Rosa León en las reuniones del Frente Sandinista en Salamanca, que salía con octavillas a la calle a horas tan brujas como para que todo fuera silencio y soledad, que esperaba un mundo mejor y... tan diferenta al que ha llegado.
(22:34 horas) Se me olvidó anotar ayer que hablé con Juanjo Barral y le noté animado de verdad, Hemos quedado en encontrarnos en Béjar en breve, lo que me hace feliz. Espero impaciente al amigo.

El Nietzsche que más me gusta es el que dice que «Los poetas carecen de pudor con respecto a sus vivencias: las explotan», sobre todo cuando él mismo fue un poeta destacado. Y la falta de pudor, el saber desnudarse, es muy benéfico para quien lo practica. Lo jodido es que un número elevadísimo de poetas (?) trabajan mientras dejan colgadas sus vivencias en el perchero, y todo resulta decorativo –cuando no «práctico», que es mucho peor–. La poesía que intento practicar desde que empecé con mi primer verso tiene como principio y fin mi conocimiento, mi anotación, mi desnudo y mi verdad. En ella crezco y me agoto, por mala que sea; en ella me «limito» y con ella quiero decir lo que soy y lo que querría ser... También adoro al Nietzsche de «En última instancia lo que amamos es nuestro deseo, no lo deseado». ¡Qué magnífico hijo de la gran puta!... Te adoro, tío muerto.


•• RECOMENDACIÓN ••

«Poesías»
Catulo
Editorial: Alianza Año: 2003 Páginas: 232
I.S.B.N.: 84-206-5576-7
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Contemporáneo de Cicerón, Pompeyo, Catón de Útica, Lucrecio o Salustio, testigo de la confrontación entre optimates y populares y atento observador de la mutación de la civilización urbana, CATULO (ca. 84-ca. 54 a.C.) es la figura dominante de los nuevos poetas de finales de la República, que introdujeron las Exquisitas virtuosidades helenísticas y enarbolaron la bandera calimaquea para reaccionar contra la poesía romana tradicional. Sus POESÍAS traducidas y Comentadas por Antonio Ramírez de Verger, que añade en esta nueva edición unos enriquecedores apéndices? exploran el éxtasis y la degradación del amor, los celos y el odio, la desesperanza y el abandono, dando forma a una obra que, caracterizada por una extraordinaria variedad de ritmos y metros, inicia la larga y brillante tradición de la elegía erótica latina.

(Fuente: www.paquebote.com)

Sunday, May 14, 2006

Onitsura


Oigo como embobado el «Let it rain» de Patricia Barber mientras degusto el regalo que generosamente me hizo ayer Alberto Hernández, un libro de Pippa Hurd, titulado «Erotische Kunst», que contiene –en una edición cuidadísima de Prestel– una selección de imágenes eróticas de la historia del arte. En él me reencuentro con el mejor Balthus, ése de las adolescentes sentadas en posiciones absolutamente relajadas y sugerentes; con Tamara de Lempicka y sus desnudos contrastados, precubistas y absoltamente modernistas; con el más explícito Jean Cocteau de trazo firme y seguro o con el Tom Wesselmann que más me llega. El libro es muy similar en contenidos al «Erotica Universalis» que editó hace unos años Taschen y que reposa en los anaqueles de mi biblioteca como uno de los libros más manoseados de mi estudio.

Le agardezco a Alberto el detalle, con la consideración de que ha dado de lleno en el centro de mi gusto –¡gracias, amigo!–, pues no es demasiado conocido que llevo años coleccionando todo tipo de literatura erótica, postales, láminas y libros de artista.La pena es que mientras recogíamos unos paquetes de catálogos en la imprenta, un vecino le denunció y le pusieron una multa por mal aparcamiento que me tuvo descojonadito de risa toda la tarde, y me explico: mis historias con Alberto siempre están plagadas de una pesada manta de mala fortuna que empezó hace unos años, cuando fuimos juntos a mostar una exposición de su obra al centro cultural Federico García Lorca de Rivas Vaciamadrid –el resumen de aquello puede definirse en que el tríptico de la exposición quedó cagón de la muerte y con erratas, Alberto abolló su furgoneta y la llenó de gasolina cuando debía llenarla de gasoil, una de las mejores obras de la exposición se rompió a causa de una tormenta y, para remate, el ayuntamiento de Rivas no le pagó lo que le había asegurado–.

La siguiente exposición en la que estuve por medio, esta última que hoy se expone en Colonia (Alemania), en el Museum für Angewandte Kunst, mi imprenta se encargó de la realización del catálogo con la mala suerte de que íbamos con el tiempo pegadito a los talones y el gabinete de diseño valenciano que maquetó el catálogo tuvo un grave fallo con las imágenes, lo que retrasó cinco días la tirada. A mayores –un término que me encanta–, la empresa de transportes que debía llevar los catálogos hasta Colonia nos había asegurado que los entregaría en 96 horas y la realidad fue de casi 190 horas para la entrega, lo que hizo que todo el mundo se pusiera muy nervioso... Los catálogos llegaron justo unas horas antes de la inauguración.... y todo se remata con que cuando Alberto viene relajadito a buscar sus catálogos a la imprenta, un sábado por la tarde, sin gente por la calle, sin tráfico... un payasín le denuncia y la poli –que en Béjar no multa casi nunca a nadie– le pone un multazo por estar cargando unas cajas en su coche... para llorar... o para reírse como yo lo hago.

En fin, que terminamos viendo juntos –estaba con nosotros Luisito Hernández– el DVD que se ha realizado para la exposición, que bajo el título «Malen im Feuer/Pintando con fuego» presenta el proceso de creación y la técnica que utiliza Alberto Hernández para realizar sus hermosas cerámicas murales. Francamente me gustó, y me emocionó que ese DVD aunara a la obra de Alberto la música de mi gran hermano Diego Fernández Magdaleno y mi propia palabra... un gustito, de verdad.
(12:28 horas) Me gustaría deshacerme de un montón de aspectos de mi carácter que no me gustan, matar un poco a mi yo, como un pequeño suicidio... pero eliminar esos aspectos no supone que crezcan en mí sus contrarios, que son los que necesito... pero si dejo de dudar, de sentir conmiseración por los demás y por mí mismo, si aprendo a decir ese «no» taxativo que tanto echo de menos... ¿seré yo?

(13:31 horas) Me encanta que otros le den su vida a la patria o a Dios mientras yo descanso, pero quiero precisar que me refiero a los que le dan su vida a la patria o a Dios por convencimiento y por doblada voluntad... ellos me hacen descansar por su errada mirada al mundo... Otra cosa son los los que hierven en su egoísmo y no se sacan de la boca ni a la patria ni a Dios... a esos los temo y son los que me nublan el descanso... Y hay tantos... quieren tener la muerte también, y como bien dijo Borges, «tenerla toda».

•• RECOMENDACIÓN ••

«Así habló Zaratustra»
Friedrich Wilhelm Nietzsche
No está mal la edición de Edimit libros
Colección Obras Selectas
pero hay muchas ediciones de este título

Nietzsche toma la voz de Zaratustra (Zoroastro) para hablar de una nueva moral y de la creación de valores nuevos y distintos. No te comerás ni una sola palabra, seguro, pues todas son deliciosamente importantes