Tuesday, October 2, 2007

Khabiria


¿Existiría ETA si los medios no se ocupasen de ella? Es muy probable que no, como apenas existen en calidad de hampa pequeña Terra Lliure o el GRAPO.
La prensa es cínica sobre todas las cosas, pero lo peor no es eso, lo peor es que termina siendo metiche y ‘creando’ manantiales de noticias donde no existen para llenarse de pelas allí donde amargan los pepinos…
Llevo unos días leyendo con auténtico entusiasmo a Khabiria, una magnífica periodista caraqueña [http://unaperiodista.blogspot.com], y siento que en ella anidan los valores que le faltan a miles de juntaletras españoles: valiente, inteligente, atrevida en el contrastado país de Chávez, sincera con sus lectores y consigo misma, fiera en sus opiniones, mordaz y absolutamente nítida en la elección de los temas a tratar.
Os invito a leer en su blog, por ejemplo, la entrada ‘Europa: ¿Cínica?’, o esa otra especialmente interesante que lleva por título ‘¿Sudaca y qué?’… o ‘Periodismo Preventivo’, que viene magníficamente traído a mi intención de hoy.
España se debate en una guerra mediática de fuerzas económicas [la Iglesia Católica es una de esas fuerzas, y de las peores] que pretenden violar los espacios de libertad con su constante bombardeo de necedades y libelos para intentar modificar la opinión de los ciudadanos ‘imbéciles’ y, así, llevarse el gato al agua de sus piscinas particulares.
España, en lo referente a sus medios de comunicación, es una bomba a punto de estallar y destrozarlo todo: el sistema, su bases y sus principios.
Contamos por aquí con auténticos delincuentes de la palabra escrita y hablada [Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez son de los más notables] que respiran involunción en el tratamiento de cada una de las noticias que comentan y ensucian [cuando no se las inventan, que es lo más frecuente]. Esta clase de aves ‘depresas’ debieran ser sometidos al juicio sumarísimo de la sociedad y desterrados… pero, ¡ah!, se mantienen con el apoyo indefinible de la Iglesia Católica y con el abrazo eterno de la derecha más radical y desafortunada que ha sufrido este país desde la muerte del necrófilo Generalísimo de todas las españas… Una espantada de obispos, fascistas recalcitrantes, ladrones de guante gris y comisionistas urbanísticos aúpan a políticos y periodistas sin más valor que su oscura rabia para llegar hasta eso que tanto le repatea al colega A. G. Turrión: ese ‘vamos a ganar’ que ya utiliza la derechona española como temible slogan, un eslogan al que le falta su final… ‘como sea, que no nos importan las formas ni la gente’.
Y faltan periodistas independientes [los de ‘El País’ y los de la ‘Cadena SER’ tampoco lo son] que se atrevan a plantear una nueva manera de informar y de opinar que esté fuera de la influencia de los grandes y graves aparatos económicos que deciden el sentido de la vida de la gente por sus fueros.
Enhorabuena y gracias, Khabiria, por tu trabajo encomiable.
•••
Hoy vi a Guadalupe, que iba a comer con J. L. R. Antúnez en PdT, y me alegré un montón, porque es una mujer que me da siempre buenas vibraciones con su sonrisa dulcísima y sus ánimos. Un beso, hermosa.
De FUMADORAS

Monday, October 1, 2007

El espejo nebuloso.


[Me encanta permanecer mucho rato dentro de mi coche mientras llueve].
•••
Hoy me vi en el espejo de soslayo justo al salir de la ducha. Estaba algo empañado [el espejo], pues las temperaturas de estos días dan ya para eso otra vez. Me vi, digo, desnudo y de perfil en esa nebulosa y me llamé la atención. Hacía meses que no miraba con detenimiento mi cuerpo desnudo y entendí que era un buen momento [quedaba media hora para llevar a Guillermo al cole y todo estaba tan controlado como para perder diez minutos en ese descorazonador asunto de verme en toda mi dimensión carnal].
No he cambiado demasiado desde la última vez… quizás algo más llenito de la zona lumbar [no demasiado] y con el vello algo más nevado [tampoco mucho más].
Verme así me proporciona una dimensión extraña que necesito aunque sea un tanto dolorosa: El cuello ya va retorciéndose en una friolera de meandros que semejan la vista cenital de un planeta que tuvo vida [grietas y cauces de ríos secos, colinas derrotadas, abismos pequeñitos…] y sigue coronado por una leve papada que oculto con mi barba blanquísima. Los hombros han caído un punto hacia adelante [nunca fui un tipo de planta de ‘T’] y enfocan en mi espalda lunar [hay toda una galaxia de lunares y pecas que me ha dejado el sol] una suerte de pequeña y forzada chepita de derrotado. El pecho, que ya se vino abajo hace unos años, es como de un trazán mal avenido con la estética… blandito, generoso, con un bosque nevado que no anima más que a esconderlo y unos pezones tristes que reaccionan al frío todavía. El vientre se flanquea de forma generosa con esas morcilletas lumbares que son como una hucha o una publicidad incontestable de que el hambre no existe en mi mundo cercano… mi ombligo sigue siendo un pozo generoso, profundo, desmayado… parece que penetra hasta el justo infinito de la espalda. El bajo vientre mantiene su tersura anterior –es muy curioso cómo mantiene exactas las líneas de los veinte, pasando de los restos del naufragio que es resumen del cuerpo–, con su hondura boscopilosa que aún mantiene lo negro en contraste muy duro con el resto del vello. Aquello que fue arma es ahora dique seco [no habrá más comentarios al respecto]. Las nalgas aún no caen, pero prometen pronta y entregada sumisión a esa gravedad física inexorable. Los muslos permanecen en su fuerza y en su tono [los trabajé bastante jugando a baloncesto durante treinta años]. Las rodillas siguen tan destrozadas como siempre y los gemelos guardan la finura genética que heredé de mi madre…
El conjunto es un aunténtico ‘necesita mejorar’ que me parece que ya no admite ni convocatorias de gracia.
Me reí a carcajadas mirándome y mi hijo decía mientras veía unos dibujines en la tele del dormitorio: ‘¿Qué te pasa, papá, de qué te ríes?´. Le contesté: ‘De mí y de ti, de nosotros’.
Me pusé el albornoz y salí a comenzar otro día sin más, con mi Lacoste crema, con mis tejanos viejos, con la chaquetona kerouac y los mocasines marrones… todo para esconder esta auténtica caída del imperio unipersonal que dirijo.
Lo difícil que le resulta al hedonista ser narciso en estas circunstancias….
De FUMADORAS