Showing posts with label JOSÉ MANUEL [CAJA DUERO]. Show all posts
Showing posts with label JOSÉ MANUEL [CAJA DUERO]. Show all posts

Saturday, October 25, 2008

Hoy conocí a Luis Montes.


Arrodillarse hacia el agua que viene y hacer el gesto de beber… y no ese lupanar de vestidos y afeites por el que desciende el hombre hacia su nada.
La piel es lo que importa, hasta sacar la sangre de su viva charada, hasta encontrarle el pálpito.
Acabo de rematar mi texto para el acto de entrega del Premio Libertad 2008 al doctor Luis Montes y me he quedado como vacío. Fui un mar de dudas a la hora de escoger el tema sobre el que poetizar en ese acto… ¿la libertad, el dolor, la muerte, la calma…?, y me fui convenciendo poco a poco de lo que siempre acabo convenciéndome: debo hablar de mí, desde mí y para mí. Y así lo he hecho, indagando en mi yo más onírico y dejándome llevar por los parajes de la libertad, el dolor, la muerte, la calma, el cuerpo.
No sé si, al final, mi texto estará en el tono de lo que pretenden los organizadores de los Premios Libertad, si llegará a la sensibilidad del galardonado o si estará a la altura de las circunstancias, pero sí sé que he escrito un poema sincero y consecuente, el que quería escribir de verdad.
•••

Todo pasó sin más, serenamente, casi sin prestarle atención a las hermosas huellas pretendidas. Conocí a Luis Montes y a su colega [no recuerdo ahora el nombre, que soy un puto desastre para estas cosas] y me dejaron una impresión extraordinaria…
Del trasunto social me quedo con la crónica pequeña… besote a mi Marina preciosa con su Arturo del brazo, abrazón a un Jesús Málaga loquito por llegar hasta un baño para hacer sus desagües, caricia a Marisol y mil miradas para saberla fuerte y grande de verdad, chascarrillo rapidote con Jesús Caldera [al que le canté aquello de ‘Piensa en mí…’ [le noto relajado y un tanto cabreadillo con la gestión del gobierno], abrazote a Lola [que se ha puesto reguapa], saludo cariñoso de Fernando Pablos con ese ‘yo te he leído mucho’ que tanta fuerza me da a veces, cruzaíto de palabras con el colega JASP [me dijo que vio mi nombre en ‘El Cultural’ de ‘El Mundo’ la semana pasada… y yo sin enterarme… mecachis] y penita de ver a su diosa divina con la rodilla destrozada por una mala operación [que se te arregle pronto, reguapa], Santi Nieto bregando con sus cosas, Antoñito Caldera con su res premysera solicitando un apoyo que yo pienso aportarle, risillas siempre cómplices con el fabuloso Andrino, guiñito a la señora Miñana [que estaba hecha un pimpollo], cabreo de mi Higinio Mirón porque aún hay censura para el hermoso libro que ha hecho sobre su padre… y mil gracias a todos los que me dieron una palmadita porque les gustó mi lectura [está el mundo lleno de gente generosa]… y Luis Montes haciéndome soñar con esa frase dicha en alto: ‘¡Llevaré a Esperanza Aguirre a los juzgados y la sentaré a declarar ante un juez!’ [me encantaría verlo, hermano].
Luego comimos opíparamente en Barro Colorao y hablamos de cosas serias y nos reímos de algunas ironías que de cuando en vez lanzaba algún comensal.
Abrazos, despedida y cierre.













•••
Estoy hecho unos zorros. Vomité la comida y tengo un malestar desesperante, una náusea que casi me lleva a apiadarme de mí cuando mejoro un puntito. Aguanto el apretón y tiro de palabras.
El murciélago se reduce a este latir voluble de acentos y aspavientos, a esta rara logística del cuerpo que me empuja a regurgitar como un herbívoro las brumas interiores pegajosas y a saborear este rigor de yeso.
Hoy no existen las cremalleras ni la prestidigitación de los muslos suaves, solo el estuco en la lengua y unas ganas infinitas de no tener pupilas.
Sé que nada sucede, pues los ciclos me traen a estos estados de barranco con exacta frecuencia, así que permanezco quieto, a fuego lento, y espero a que la urdimbre de caballos vuelva a tomar el tono.
Me conozco y sé del vuelo torpe que me traza tanto como de sus interrupciones.
Agarrado a la red, espero a que el oxígeno se deshaga de estas branquias de topo que me matan lo lúbrico.
Hoy no estoy nada bien, quizás mañana amaine.

Monday, July 7, 2008

Una mierda pinchá en un palo.


Está hoy como de baja la prosperidad en este país y no sé si es culpa de la energía atómica por frotación humana o del eolismo cocoliso que se ha hecho presa de las cabezas políticas. El caso es que a la ‘acelerada desaceleración’ se une la mediocridad de los nuevos políticos que sacan los partidos a sus escaparates [lo mismo lo hacen para que se den de bruces con la realidad y mueran en el intento, salvando así los culos de barones y reinonas]. Ni PP ni PSOE han sido capaces de ofrecer equipos del garantía al ciudadano [ni siquiera ministros, que los de esta tirada son flojos de cojones], y la cosa va de culo y cuesta abajo, con el consiguiente sufrimiento de las clases apuradas, que son los que siempre pellan con los platos rotos y con las milongas pagaderas.
A joderse tocan… y yo creo que sí hay culpables nacionales que se suman a los consabidos árabes y bushes, culpables que meten su dinero en inversoras [a mí me llaman cada día dos veces de una que se piensa que tengo pasta… infelices] que se dedican a la pura especulación y al tiburoneo petrolífico y arrocero sin que nadie les pare los pies, haciendo que lo que se juega en el virtual terreno de las bolsas repercuta en hambre y deudas… Ahí es donde debiera entrar nuestro gobierno a segar patitas por los tobillos, en las tramas corporativas que retienen materias primas y en los tontosdelculo que ponen su pasta a reproducirse en esos nidos de víboras.
Ya está bien, coño, de tanta ruina devenida de la falta de seriedad política y la baja idoeneidad de nuestros gestores directos y de sus opositores. Esto es una puta mierda pinchá en un palo.

•••
Tres marineros viejos miran desde mis ojos cómo vuelan los cormoranes, pero no hay mar ni aves. Tres marineros viejos lloran desde mis ojos porque en la tierra firme las camas son tan sólidas como los espigones y ahogarse no es un drama. Tres marineros viejos se comunican desde las comisuras de mis labios moviendo sus banderas y el viento desarregla su ortografía de gestos.
Y suenan las sirenas en mi vientre llamando a los servicios naturales del día.
Tres marineros viejos regresan a mis manos por la tarde, y allí miran curiosos los mapas de navegación y escriben con desorden en la bitácora el rumbo que hay que darle a este cuerpo hasta el próximo cementerio marino.
Yo, mientras tanto, me deslizo a favor del viento sin un destino fijo que no sean las sirenas cantando la tragedia por llegar:
“Deudas tengáis y podáis pagarlas, pleitos y los ganéis, amantes y las llenéis de anillos y collares, casa y se os queme para que la pague el seguro, negocio y se os llene de trabajo hasta dejaros secos, criadas y os sirvan la sopa con el dedo dentro… lalalalala…”.
Y el pomporompón con el alzacuellos de verano mirando a las niñas sin mácula, y La Roncesvalles enseñando las bragas negras de blonda, y mi You con traje y corbata roja, y la gitanilla chica orinando en las escaleras de la iglesia, y el crucifijero vestido de albañil y mirando las costura de La Campeona, y el viejino sin notarse nada entre las piernas, y la rusa abrazada como un caracol al escayolista de Plasencia, y el rumano cocinero en paro, y El Peluca Matusalén con un año más [felicidades], y la pastelerita haciendo masa sobaquera [que para eso es el verano], y Dios en todas partes menos en las mías, y las bragas tendidas al oreo junto a un par de camisetas y unos tejanos viejos, y las birras a cuarenta céntimos la lata, y ponme un litro de gasofa y me lo envuelves para regalo, y mira cómo vengo, y los chinines con un stock sobrante de banderas españolas, y El Brillantina haciendo pis en su negocio nuevo [que los pijos no mean], y el peluquero que ha vuelto a cortar a tazón, y Josema de albatros, y el mangurria de abajo metiendo mano a saco a una venezolana, y la vecina siesa voceando a su hombre [como siempre], y el Filito en la puerta esperando clientes, y La Aurora sin abrir todavía, y el relojero desenrollando su manta de Citizen de señora, y el pintor con su copa trenzándose el bigote, y el librero de morros… y que viene la tele para hacer un reportaje sobre el problema botellón en Béjar [anda la cosa rechunga] y que solo se les ocurre hacer una entrevista al desinhibido para que de su opinión sobre el asunto [como si el tipo fuera la voz del bejarano medio]. Dios santo, ¿qué pensará el mundo de nosotros?
Jodidos periodistas de mierda.

Monday, April 28, 2008

Vaya día.


La vida es lo que está pasando, y el resto es muerte o inexistencia. Sí, justo lo que está pasando, porque las palabras de ayer ya tienen su túmulo y sus flores secas, y la idea que las trajo está trágicamente tendida, sin aire que respirar. Y también los textos de los muertos son también muerte, una muerte que solo es capaz de hacerse vida si nos propicia un hoy, y ese hoy es distinto a lo muerto.
El día no me ha salido demasiado bien trazado, pues el curro está cabrón como nunca y cuando la cosa está así, afloran los verdaderos rostros de la gente, las caras feas y agresivas, la falta de comprensión y la exigencia, la traición y las dudas hechas bajeza. Y yo ya voy mayor como para que esto me afecte demasiado, y más cuando no tengo soluciones posibles, entre otras cosas porque el problema no lo he generado yo, y tampoco mi entorno cercano, sino que llega por un añadido económico/social en el que tienen mucho que ver los políticos, los banqueros, los grandes de la pela y esa moda fru-frú del urbanismo salvaje. Así que tranqui, Felipe. ¿Que te dan por el culo?, pues peor están en Burundi o en Guatemala. No pasa nada. ¿Por qué este mundo edificado en el aire va a afectarte?, ¿por qué vas a temer al ídolo de barro que no sabe aguantar las primeras lluvias? Es mucho peor un dolor de muelas.
•••
Un pedazo de pan tirado en el centro de la calle llama a los gorriones y el perro se expresa con aullidos porque no puede salir de la cochera, en la que está encerrado, para cubrir a las hembras en celo. El humo dice que hay un guiso en la olla y que apetece. Los hombres caminan recien domados a golpe de móvil y euríbor. Hay un regusto de fruta podrida y beatas al lado de la iglesia, y los gatos se estiran porque van a morir y aún no lo saben. Un tipo me tutea entre sonrisas y sé que no le conozco de nada, pero me cae bien. Me acuerdo de Mesanza y pienso en Rusia. Un llanto llama al miedo indefinible y acaba de subir el precio de las manzanas golden. Aquí no hay pantanos, pero se cierne una gula de algo como una fiebre. Un tipo suda transportando unos fardos de papel…
¿Imaginas salir temprano a orinarlo todo? Orinar en la fuente, en la estatua del centro de la plaza, en el bar de la esquina, en el ayuntamiento, en la oficina del INEM, en la pescadería, en la lujosa tienda de regalos, en cada uno de los cajeros automáticos de las oficinas bancarias, en la agencia de seguros, en la sala de urgencias del hospital… salir como un perro a marcar el territorio desde primera hora… por aquí pasé y que se sepa, que lo sepan las hembras y los machos acojonados, que por aquí pasé yo a primera hora de la mañana… salir como un perro a olisquearlo todo, a saber si hay hembras en celo o si en la basura queda algo comestible… salir como un perro a ladrarle al de al lado y a enseñarle los dientes babeando de ira… “Todos, todos me miran mal… menos los ciegos, es natural”.
La tarde va tranquila y últimamente solo soy capaz de la mancha en mi prosa, manchas para una escritura impresionista o salvajemente abstracta. Y no está mal dejar que la mano corra cuando no se tienen las ideas demasiado claras, dejar que suelte pinceladas y conforme un conjunto extraño. Me gusta, coño, me gusta. Lo malo es que con esta forma dejo turulato al amigo Jesús Majada [lo siento, colega, pero es que ahora estoy así, torcido y picaflor, mandil y frenopático].
Saco una Coke del frigo y me la bebo de un trago largo. Pica la cabrona, pero me encanta, y pienso en José Manuel completando un par cinco en tres golpes o haciendo un albatros de veintitrés metros largos [es un tipo especial mi Josema campeón]. Y la tarde se hace verdugo y me obliga por un ratito a agachar la cabeza mientras andan embargándole la casa a algún colega. Europa es un misterio que no entiendo, un misterio que no necesito, como el embarazo de la virgen María o la mismísima trinidad.
Me gustan las mujeres con falda y caminando un par de metros delante de mí. No sé por qué. Me gustan los días de lluvia intensa y racheados de viento. Me gustan los pezones erizados bajo una blusa blanca. Me gusta leer a oscuras con un punto de luz. Me gusta que me guste mirar y no ser visto.
Vaya día. Ya vale.

Friday, April 18, 2008

Quilloooo...


Tener a un amigo que es el dieciocho de España en la cosa golfera y a otro que es experto en físicos finales… compendia. Ya los definió el inefable Alejo Riñones con aquellas antológicas declaraciones suyas de alcalde aznaro: “Vamos a hacer en La Cerrallana un cementerio de nueve hoyos”, que resumían el verdadero espíritu de un proyecto con su más allá y su más acá, uniendo golf y óbito en un tandem perfecto. Pues mis amigos cafeteros han sido capaces de llevar a términos de posibilidad vital/mortal ese proproyecto emblemático del ‘subrealismo’ alejiano [ahora que se habla tanto de ideología, sería un buen momento para recuperar el espíritu y el pensamiento brillantísimo y anonadante de nuestro exalcalde para llegar a un nuevo liberalismo apoyado en el puntillismo político, en la gracia angelical, en la confusión desternillante y en el cocoricó esperancero que tuvo comienzo en la señorita Sara Mago].
Y que no haya crisis sin risas, porque de la hilaridad se le saca puntita a los impagos y hasta se le borran a uno de la cabeza hasta acabar diciéndose a uno mismo “perrea, perrea…” y hacer que todo quede en sátira y no solo en mordisco.
Y visto el panorama, pues que habrá que hacer cursillos –con dinero europeo, por supuesto, y título con los logos UE y CEPYME– del arte tocomocho, prácticas de landrú con fondos FAES, másteres en zorolo de calle y en gestión de milongas, un taller de idiotez persistente de promoción INEM… y cualquier otra disciplina que nos lleve a formarnos en habilidades específicas para superar estos tragos marrones.
Hoy me dio por reír mientras caía un granizo regordo y blanquito, mientras en Piel de Toro montaban farolillos con retraso para hacer una semana andaluza con tintes gallegos [que si rabo de toro, que si soldaditos de pavía, que si chocos, que si pescaíto frito…]. Y una música triste, de guitarra rasgada a pura yema, ponía el contrapunto de este jaleo hermoso: Béjar arruinada y cantando sevillanas mientras se cae el cielo en cristales helados.
La vieja hoy no ha salido a la ventana.

•••
Y llega la luz también en los días nublados, con dos cojones.
¡¡¡YOUSSOUPH YA TIENE PAPELES!!! Mil gracias a Jesús Caldera, a José Antonio Sánchez Paso, a Jesús Málaga, a Ramón Hernández Garrido, a Juanito Caldera, a Cipriano González, a Ana Muñoz de la Peña, al MPDL de Extremadura, a Miguel Sánchez Paso, a Javi Coca-cola, a los amiguetes de La Valenciana, a Paco Tejeda, a Antonio Garrido, a Juan Martín Tiedra, a Reyes Camarasa, a Ricardo Luis, a Juan Carlos Martín... y todos los amigos buenos que nos han ayudado a mantenerle durante estos larguísimos tres años. You está absolutamente feliz y Juan Hernández Heras y yo os damos las gracias por acompañarnos y darnos calor en este difícil proceso.



Saturday, March 1, 2008

Nunca podrías servir de modelo....


Nunca podrías servir de modelo, viejo F, porque tus conceptos no son consistentes. No sabes llegar al fondo de las cosas y te inventas micromundos ideales en los que no haya vacío… todo por evitar tu vacío, viejo, por no querer llegar a esa claridad de ideas que te deje destruido y maltrecho. Tampoco me dijiste nunca que quisieras ser modelo de algo, pero yo siempre lo he intuido –todo a pesar de que sabes cerrarte en tu teatro como una diva menor de calle–. Los modelos por elevación siempre son falsos, siempre lo fueron, pues llevan una insidiosa mentira junto a ellos, pero sirvieron para darle madera que quemar a las siguientes generaciones. Lo mismo eso es lo que quieres en el fondo, ¿no, viejo?, ser un modelo falso y elevado, pero pareciendo no serlo. Eres listo, cabrón, pero a mí no me engañas… no me engañaste nunca y no vas a engañarme ahora.
Tu única verdad es que estás solo, profundamente solo, y no te pones furioso por ello… más bien da la sensación de que lo gozas y de que esperas pacientemente a que muera todo el mundo a tu alrededor para que tu soledad alcance un calificativo tangible. Yo sé que tú morirás antes, pero eso no te importa demasiado, porque siempre valoras en medidas de ti… lo que no entiendo es cómo sigues en tus palabras de siempre –las ya escritas– y no empiezas a darle a lo que aún no es, lo que quizás te haga algo más humano y peor.
•••
Me siento inútil para poder explicar la sensación de falta que ahora me tiene tomado, pero sé que es una ausencia inocente la que me está deshaciendo y que me hace desesperar.
•••

CROMATOGRAFÍA DE UN MEETING


Nada, que a eso de las 19:30 horas me agarré al niño de la mirra [mi querido Youssouph] y nos fuimos de mitineros al sarao del PSOE [nuestro partido político de corazón, para más señas] con la cámara cargada y la sonrisa puesta. Mi You iba algo nerviosete, pues era la primera vez que asistía a una de estas historias, pero llevaba una alegría indescriptible en su cara.
Al entrar en el Hotel Colón ya me lo besaron Blanquita y su gente, que me lo quieren mucho, y nos llenaron de sus historias marquetineras [zetapín, chapazeta, zetallavero, pegatinona y zetadecoración para el móvil]… Muy vivos ambos, pillamos primera fila para perdernos nada, que en estas cosas del progresismo no se guardan asientos para autoridades y esas zarandajas.
El salón se iba poniendo multicolor con gente del Sahara y otros lugares de África, con desfavorecidos por la mala suerte física o psíquica, con jubilados de olé, con autónomos, con currantes de los de verdad… y con mis padres, con la hermosa madre de Jesús Caldera [una mujer de bandera por donde se la mire], con Miguelito Miñana, con Pedrito Tejado, con Marina, con Alba y Marisa, con Santi Nieto… precioso el personal, de verdad… diverso, relajado, contento y sin malos rollos por ningún lado.
El acto fue como suelen ser estos actos: Cipri contando la peli desde su óptica de alcalde, los teloneros de Congreso y Senado en su tono… y Jesús Caldera [el mejor Ministro de Trabajo por consecuciones de la historia de la democracia española] brillante como nunca [entedí que el ‘Ministro de las personas’ no hablase mucho de ideología, porque el personal está para cositas concretas y poco más, pero no niego que me hubiera gustado escucharle en ese palo]. Contó logros [todos de verdad… tangibles] y comparó actitudes [con acierto, me pareció a mí] y hasta se dirigió a mi You para dedicarle unas palabras emocionadas que le pusieron muy nervioso [al final le dijeron algunos inmigrantes que qué suerte había tenido al dedicarle unas palabras el colega Jesús]… y luego los abrazos [Cipri le dio uno muy fuerte, emocionado], las fotos de grupitos y unas Cokes con Antonio G. Turrión, José Manuel Andrino y Ana Muñoz de la Peña.
Una tarde hermosa si no hubiera sabido de la infamia a la que una conocida pepera ha sometido a mi amiga Elena Martín Vázquez, con la que me solidarizo desde aquí a la vez que le doy mi fuerza para soportar la alimañería [que yo también sufrí no hace mucho] de la peor derecha [la que viene del barro proletario y de la jodida emigración española de postguerra tardía –qué mala memoria tienen, coño–].
Ladran… luego cabalgamos.
Fuerza y votos.






























Wednesday, January 17, 2007

Mi banco me ha puesto en su menú de primer plato. Prometo atragantarle.


Cuando las ricas puertas de los palacios modernos dan en romperse, una metáfora está a punto de nacer. Y pasa, claro que pasa... Hoy mismo ha caído una de esas puertas para que vuelva a entrar el relente en las estancias de las máscaras y se corra el peligro de que vuelen y dejen al pairo las caras reales de los mimos, esos hombres blancos que son sólo expresión y acaban dando valor de rey al bufón bejarano por antonomasia, don Francés de Zúñiga, Francesillo. Sí, se ensancha la ciudad estrecha ante una puerta rota, y el mundo se ve de otra manera porque todo vuelve a parecer posible.
Yo, por si acaso, me acerqué hasta el notario con el carnet en la boca para que diera fe de una nueva condena... condenado a vivir para pagar por los siglos de los siglos en que el aire penetre en mis pulmones. Firmar la aceptación de un crédito es firmar una sentencia de vida. ¡Ay!
Lo que más me subleva es esa perversión bancaria que acogota a los tipos con yo con intereses crasos y porcentajes leoninos... mientras soba el cálido lomo del rico y le hace cucamonas perfumadas con vinillo de la Ribera del Duero y los finos langostinos de las marismas sorianas [si no los hay, se pintan]... En fin... para el rico un jodido 3%, y para el pobre de mierda, del 5’7% en adelante y con todo tipo de cláusulas amenazantes y precondenatorias [si no pagas... te quito la casa, el coche, la empresa, el trabajo, el poco dinero que tengas, el sueño, la mujer... ¡hijos de la gran puta!...]. Y aún así me cae bien José Manuel, coño, me cae de puta madre a pesar de su curro prostibulario y matarife, que lo siento y percibo como un azar en su vida, un azar para tener estómago. Bien, ya eché la mierda... y tan feliz. Y la puerta rota, como una boca mellada o un vomitorio de la prisa, una puerta que voy a terminar pagando yo con mi trabajo, por Adán, mientras otros se la van a merendar con delicias puturrú.
Ser empresario es una mierda para partirse el culo [si es de risa, mejor], una bobada que te llena de ínfulas ñoñas de ordeno y mando, de pago y debo, de despido y contrato. No merece la pena preocuparse ni un ápice, pues la nave va o no va, y lo hace siempre a su puta bola, por pulsiones extrañas e incontrolables.
(21:52 horas) Y de la autopuntilla con ayuda cajaduera a un encuentro difuso y fugaz con Tomás H. Castilla, a un beso encantado a Mila, a unas risas Antúnez, a un pasar sin pensar por unas horas. Y Morante que me llama ilusionado con el casi remate de su diario para editar [yo estoy más feliz que él por hacerlo posible, por posibilitar esa llama que nunca va a apagarse], y Segundo Santos que me dice que ya está la prueba de mi nuevo libro, «Esa intensa luz que no se ve» y que la recibiré en un par de días [jo, qué suerte tengo... qué suerte], y Albertito dándole calor al «uso» [gracias, hermano].
(23:01 horas) Alberto, dice Pavese que «sufrir y gozar es ceder a la pasión», arrogarse a la parte inferior del hombre, mientras que la serenidad pertenece a la parte superior... ¿pero no se llega a la serenidad indefectiblemente desde la experiencia del sufrimiento o el gozo? ¿Qué quiere decir esto?, ¿que debemos crecer desde las pasiones hasta alcanzar el estado superior? ¿Y en la serenidad, en ese justo estado superior, se puede crear o quizás no es necesaria la creación cuando has alcanzado tal estado?
Yo, sin dudarlo, prefiero agostarme/agotarme en las pasiones, porque entiendo que en ellas está el pulso vital, como lo está en el desorden, en el caos personal... porque en ellas late el camino que agota y enciende, y en el estadio superior reina la calma, el estatismo, la tranquilidad. Prefiero, sin dudarlo un solo segundo, las cimas y los valles, las caídas en picado y las elevaciones como un «coup» de corazón, eso que sientes en las vísceras y es tan parecido al vértigo.
Cuando estoy muy cansado, Alberto, deseo una serenidad eterna, pero luego se pasa y vuelvo a meter el dedo en los enchufes para sentir... Lo que sí estoy aprendiendo es que hay una serenidad que tiene que ver con las pasiones y que pertenece a ellas, es una serenidad física –no mental– que hace que el latido esté en las manos para ser escritura o gesto... y que deja en el rostro una mueca dulce, como de paz; una mueca que he visto en ti muchas veces y que intento encontrarla para quedarme en ella.
Últimamente busco esa mueca en la gente, y lo hago con sed... pero no la encuentro.

Friday, January 12, 2007

Dios toma el café con sacarina.


Empiezo la mañana con intensidad tomando un café con Juan M. de Marañón preocupado con el tema Morille. Charlamos un ratillo y llegamos a la conclusión de que hay que dar paso al diálogo, por lo que llamo a Manolo Ambrosio y quedo con él para tener una reunión en Béjar el próximo lunes. El tema acaba con la llegada de Paco Montero y de José Manuel [Caja Duero], el primero acelerado con sus cosas empresarias y el segundo, como siempre, poniendo calma, sosiego y sonrisas.
Qué importante es el diálogo mirándose a los ojos, viendo volar las manos de tu interlocutor y sabiendo sacar sonrisas de donde habitaba el mal rollo. El problema general es que el gentío no sabe mezclar la seriedad con la chanza relajadora y se engolfa en hacer causas vitales/mortales donde sólo cabe buscar soluciones y encuentros como final expreso y moló. Después de todo, los problemas siempre provienen del carácter de tu interlocutor, y las soluciones también. Es decir, los problemas somos y los creamos las personas, por lo que el mejor solucionario pasa por trabajarse a la persona que crea el problema y no al problema mismo. Y todo por historias absurdas que tienen que ver con el honor, la vergüenza, el pudor, el sentimiento de inferioridad/superioridad y otros sentimientos personales que casi nunca tienen que ver con el meollo de la gestión/problema y que, sin embargo, hacen inviables las soluciones.
A mí me suelen dar ataques de risa con estas seriedades problemáticas, y muchas veces de esas risas crecen las soluciones.

(15:40 horas) He tomado café con Manolo Chinato, que estaba celebrando la concesión de un crédito para comprarse un coche de segunda mano. Es un tipo racial, estupendo, un joven eterno y un sobresaliente rapsoda de lo suyo. He quedado en bajar hasta su bar de Puerto de Béjar a tomar unas copas con él.

(16:25 horas) Me pasa el colega Juanito un recorte de prensa sobre la exposición «La cerámica española y su integración en el arte», que está abierta al público en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias de la ciudad de Valencia. En dicho recorte se hace homenaje de admiración al colega Alberto Hernández, que partricipa en dicha exposición junto a artistas tan destacados como Picasso, Gaudi, Barceló, Zuloaga, Artigas, Cumella, Miró o Chillida [esta exposición permanecerá abierta al público hasta el día 4 de febrero de 2007]. También se da nota de la compra de dos obras de Albertito por el Ministerio de Cultura, por lo que me siento absolutamente feliz [pido en este punto a cualquiera que lea estas líneas y tenga acceso a conseguir un catálogo de dicha exposición, que lo haga en mi nombre y me lo envíe a gastos debidos a mi dirección de Calle Las Armas, 12 • 37700 Béjar (Salamanca), pues mantengo abierto archivo sobre el artista con el fin de realizar un estudio más profundo sobre su obra que el que ya publiqué hace unos años, «La luz en las manos». Gracias].

Vista la nota de prensa, vuelvo a recordar al amigo y pienso en el café que nos tomamos juntos hace una semana y en la conversación breve que mantuvimos sobre las posibilidades de futuro para un artista contemporáneo. Yo creo que su apuesta debe centrarse en buscar el salto a Estados Unidos y a Japón. La verdad es que no sé cómo puede conseguirse saltar hasta allí si no es con dinero y con la apuesta fuerte de un lobby, pero habría que intentarlo de alguna forma, pues la obra de Alberto crecería allí en prestigio y se pondría en valor, dándole al colega la ración de justicia que se merecen él y su obra (eso por no hablar de su trabajo de investigación e innovación en el arte cerámico y de su arriesgada apuesta por llevar a la cerámica mural a una altura cualitativa que hasta la fecha nadie ha alcanzado, la de equipararla como técnica artística en iguales condiciones que la pintura o la escultura).
Todo llegará, hermano, estoy seguro.